Contrataron 25% más de personal.

«Se necesita personal para carnicería, fiambrería y cocina en supermercado céntrico de Punta del Este. Contrataciones por temporada». Al igual que este, cientos de avisos que ofrecen trabajo en los principales balnearios de Maldonado copan las páginas del «Gallito Luis» meses antes del verano. También hay carteles en los vidrios de los comercios y en páginas de Internet.

Se solicitan mucamas, mozos, cocineros, cajeras, promotoras, vendedores, jardineros, etcétera. Es que muchas empresas abren especialmente para el verano y necesitan armar una plantilla de funcionarios, mientras que otras refuerzan el personal porque el trabajo se duplica.

En lo que va de la temporada las contrataciones aumentaron 25% respecto al verano anterior, de acuerdo a un informe de la consultora SESA Select. Según explicó a El País, Martín Padilla, gerente de la firma, el informalismo en los acuerdos de trabajo sigue siendo un problema en el Este. «Hay bajo control de parte del Ministerio de Trabajo y los trabajadores zafrales quedan desamparados. Hay numerosos acuerdos que se hacen de palabra y después los empresarios no cumplen», aseguró Padilla.

Como contrapartida, los trabajos zafrales durante la temporada son en promedio un 40% mejor pagos que en el resto del año. Eso seduce a cientos de personas que llegan a Punta para «hacer la temporada» y ganar un dinero extra. De hecho, hay supermercados que, por ejemplo, mandan personal de sucursales de Montevideo y les pagan el doble. En algunos casos hasta les dan alojamiento.

Si se compara enero de 2010, con el mismo mes del año anterior, la demanda formal de personal tuvo un aumento de 10% y las empresas pagaron salarios 20% mayores.

Según SESA Select, el pico máximo de demanda de personal se registró en diciembre, con un 40% de contrataciones por encima del promedio anual. Las empresas que más personal tercerizado contratan para afrontar la temporada son las vinculadas a los sectores de hotelería y gastronomía. En algunos casos, sobre todo en establecimientos de las zonas de La Barra y José Ignacio, a los empleados se les brinda alojamiento y comida.

Los puestos de mozo, recepcionista y mucama son los más requeridos. También hay demanda de cadetes para supermercados, personal para atención al cliente, ventas, gestión de puntos de venta, promotoras y azafatas.

Luciana es promotora para una agencia de Montevideo pero desde el 2 de enero está trabajando en Punta porque la agencia alquiló una casa para seis chicas. Toda hacen promociones en la playa y eventos nocturnos para diferentes empresas. «Acá ganamos el doble de lo que ganaríamos por hacer lo mismo en la capital», aseguró.

INVERTIDO. Trabajar en Montevideo como guardavida tiene mayores beneficios que desempeñarse en Maldonado porque los trabajadores tienen un contrato anual, la jornada laboral de seis horas y en todas las casillas hay dos custodios del mar. En tanto que en Maldonado los contratos son por 100 días, se trabaja siete horas y en muchas playas hay una sola persona.

Sin embargo hay guardavidas que prefieren trabajar en el Este. Tal es el caso de Santiago (28) que a pesar de vivir en la capital del país se desempeña en las playas esteñas desde 2006. «Sé que económicamente no es lo mejor, pero me vengo para acá porque las playas son mucho más lindas, es más divertido y el ambiente es mucho mejor», explicó Santiago.

El joven se desempeña en la playa El Emir. «Es una playa complicada porque se hacen muchos pozos y hay corrientes. Además vienen niños y mucha gente que se baja de los cruceros y no tiene conocimiento de la playa. Hemos tenido unos cuantos rescates esta temporada, pero por suerte ninguno grave», contó.

Santiago gana unos $ 27.500 por mes y su contrato termina el 4 de abril. Pero desde el 10 de marzo hasta el 25 no habrá guardavidas en las playas. La custodia se retoma el 26 de hasta el 4 de abril, por Semana de Turismo. «Si trabajáramos todo marzo nos pasamos de los 100 días que nos contrata la intendencia y supuestamente no hay plata para pagarnos», comentó.

Cuando la temporada termina en Uruguay, el joven viaja a España donde también es guardavidas. «En Alicante que es donde yo me desempeño, el sistema es organizado por la Cruz Roja y es espectacular, porque tenemos tres días libres a la semana. Además trabajamos una hora y tenemos una de descanso. En total tenemos que cumplir 40 horas semanales», comentó.