Crece litigio por frontera marina entre Chile y Perú

El canciller transandino, Alejandro Foxley, dijo ayer que el hecho es «altamente inaceptable», porque considera que cercena el acceso al mar en sus ciudades costeras del Norte.

Foxley reiteró que Chile está «preparado para cualquier escenario» e insistió en que la «presentación de Perú no es aceptable, no tiene base jurídica alguna», según sus declaraciones a medios de su país. «Vamos a continuar ejerciendo plenamente nuestros derechos en esa zona. Tenemos muy claro que no vamos a aceptar ninguna intromisión en una zona que es territorio marítimo chileno», añadió Foxley.

ALCANCE. El ministro explicó que el nuevo mapa afecta «un espacio superior a los 60.000 kilómetros cuadrados de espacio marítimo chileno y está generando un cuestionamiento incluso al acceso al mar en la zona más Norte del país, alrededor de Arica». Esta ciudad, ubicada al límite con Perú sufriría una pérdida importante de su mar territorial, reducido a 8,6 millas contra las 200 que tiene actualmente.

Chile sostiene que el límite marítimo con Perú fue sellado con dos tratados de 1952 y 1954, los que Lima estima sólo como acuerdos de regulación pesquera. Según esos documentos, la frontera marítima está trazada por una línea paralela, mientras que Perú reivindica una línea equidistante que fue la que publicó en su mapa, aclarando que se trata de un «área en controversia».

Mientras tanto, expertos de la industria pesquera chilena, que respaldan la postura del gobierno, estimaron en 500 millones de dólares la pérdida que podría generar la nueva delimitación marítima, en una zona rica en anchoas, con la que se produce harina, de la que Perú y Chile son los mayores exportadores mundiales.

El diferendo ya motivó la presentación peruana del caso ante La Haya, aunque el presidente de ese país, Alan García, afirmó que la relación bilateral no debe dañarse por ello. Con Chile «tenemos una agenda positiva que hay que trabajar; somos países civilizados que debemos resolver nuestras diferencias en un marco de cordialidad», dijo el mandatario.

No obstante, fuentes diplomáticas afirmaron que la posición peruana repercutirá en la agenda bilateral luego de la respuesta chilena mediante una nota diplomática y el posterior llamado a consultas del embajador de Santiago en Lima, Christián Barros.

Esto sucede cuando la presidenta chilena, Michelle Bachelet, no respondió aún si visitará Lima este año ante la invitación cursada por Alan García.