Crece presencia brasileña en Uruguay; se quedan con Saman

El acuerdo se alcanzó el viernes y desde ayer comenzó un proceso de auditoría (due dilligence) con un plazo de 90 días, confirmaron a El País fuentes de la compañía.

La compra es por el 100% de las acciones de Saman y de la participación que ésta tiene en otros emprendimientos que van desde las represas a la operativa portuaria (Ver aparte).

La compra se suma al avance de inversores brasileños en el área frigorífica -donde tienen cerca de la tercera parte de la faena-, tierras, así como en la energía, banca y obras civil. Mientras en 2004 y 2005 la inversión brasileña en Uruguay fue de U$S 12,4 millones y U$S 20,4 millones respectivamente, el año pasado explotó y saltó a U$S 311 millones.

Saman no quiso divulgar el monto de la operación. Fuentes de mercado dijeron a El País que el monto total se aproxima a los U$S 160 millones incluyendo stocks y pasivos. Lo que quedaría a los accionistas por la operación supera levemente los U$S 60 millones, se agregó.

Es probable que se mantengan en la empresa por un tiempo el grueso de la directiva comandada por Ricardo Ferrés.

Con esta operación quedará un solo molino arrocero (Coopar) con capitales nacionales. Arrozal 33 es de capitales brasileños, Casarone fue comprada por capitales árabes y ahora también hay inversores españoles y Glencore es una multinacional.

Aunque ayer se manejó que podría haber interés de Camil en Coopar, desde esa empresa dijeron a El País que no existe ninguna negociación.

Saman concentra el 58% de la producción de arroz según fuentes oficiales (aunque en la empresa señalan que es poco más de 50%) y entre 38% y 40% del consumo interno del cereal.

Ayer en la empresa dijeron que el acuerdo se realizó de forma «muy rápida» y se tuvo que tomar una decisión en poco tiempo.

Incluso el viernes se realizaban consultas con accionistas minoritarios para que dieran su aprobación. Casi el 50% de las acciones de Saman pertenecen a la familia Ferrés, mientras el resto del paquete está muy atomizado. Además de ser un fuerte comprador de arroz de Saman así como de otros molinos, Camil ya había comprado en 2001 la unidad de negocios de la empresa uruguaya en Recife.

Incógnita. Ayer no hubo una reacción oficial ante el anuncio de la principal empresa arrocera e integrante habitual del top five de compañías exportadoras. El subsecretario de Economía, Mario Bergara, no quiso pronunciarse sobre la operación en particular, aunque destacó que el gobierno ve con agrado la llegada de inversiones que generen más empleo y actividad. Ayer El País no pudo tener la opinión del Ministerio de Ganadería para conocer su impresión ante la nueva llegada de inversores brasileños a la agroindustria.

Hoy, en tanto, se reunirá la directiva de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) para evaluar este movimiento. Son más de 300 productores los que le venden a Saman y que temen cambios en las reglas de juego.

Aunque tanto las fuentes de Saman como las de la gremial señalaron que ya hay acuerdo sobre el financiamiento y el precio provisorio del arroz de la actual zafra, existe incertidumbre sobre el futuro.

Fuentes de la ACA dijeron a El País que existen «incógnitas» sobre la relación con los brasileños. En Uruguay existe una fluida relación entre la ACA y la gremial de molinos que logra acuerdos colectivos por el precio del arroz que rige tanto para el pequeño como el gran productor. «En Brasil es más pico a pico y eso puede ser complicado», dijo a El País un dirigente arrocero.

Fuentes de Saman dijeron que en el corto plazo no habrá cambios, aunque no se quisieron pronunciarse sobre si Camil seguirá con la línea seguida hasta ahora.

Estrategia. Fuentes oficiales y de los molinos arroceros dijeron a El País que la jugada de un operador como Camil obedece a que Brasil está cerca de ser autosuficiente en la producción de arroz y pasar a ser exportador.

Hoy el déficit está en torno a un millón de toneladas lo que hace prever que en poco tiempo lleguen a tener un saldo exportable.

«Es lógico que quieran tener un respaldo en Uruguay», explicó una fuente de la gremial de molinos. «Vale mucho la marca y la historia de Saman en los mercados de exportación», se reconoció en una de las empresas competidoras.

Los voceros de la arrocera destacaron que el interés de Camil es «en la marca» de Saman en el mundo.

Hoy los principales mercados de Saman son Brasil, Irán y la Unión Europea seguido más de lejos por Irak y Perú.