Crece riesgo de contagio de crisis europea pese a la ayuda a Grecia. Trichet.

«Una vez que el eurogrupo y el comité ejecutivo del FMI hayan aprobado las conclusiones de la quinta revisión -que acaba de concluir la troika en Atenas- estará disponible el tramo de 8.000 millones de euros, probablemente a principios de noviembre», aseguró la misión en un comunicado conjunto difundido en Bruselas.

La troika está formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

De los 8.000 millones de euros, 5.800 millones proceden de los estados miembros y 2.200 millones del FMI.

La troika aseguró que el éxito del programa sigue dependiendo de que se movilice la financiación «adecuada» del sector privado y del sector público, y que las discusiones sobre la implicación de los acreedores privados y las garantías dadas por los líderes europeos el pasado 21 de julio hacen pensar que el programa seguirá contando con financiación.

Los supervisores destacaron que las autoridades griegas siguen realizando «importantes progresos», sobre todo con respecto a la consolidación fiscal, pero afirmaron que para lograr una mayor reducción del déficit de manera socialmente aceptable y establecer la base de una recuperación es «esencial» poner más énfasis en las reformas estructurales del sector público y la economía.

Por su parte, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, alertó ayer de que la crisis de la deuda ha alcanzado una dimensión sistémica, y las tensiones se están extendiendo a los mercados financieros de todo el mundo, por lo que instó a una actuación rápida y coordinada de la UE para recapitalizar la banca.

«La crisis es sistémica y tiene que abordarse con determinación», afirmó Trichet ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, donde compareció en su calidad de director del Consejo Europeo de Riesgo Sistémico (CERS).

«Los gobiernos y las autoridades nacionales, así como las instancias europeas, tienen que estar a la altura de la situación y actuar con rapidez. Si hay más atrasos eso solo agravará la situación», indicó.

Y es que, a su juicio, «hay evidentes señales de presión o de estrés en muchos mercados de bonos de Estado europeos, y la volatilidad en los valores indica que hay tensiones que se están extendiendo a los mercados de capitales en el mundo entero».

La «sequía crediticia» ha agravado además el acceso a la financiación en los mercados y la interconexión de los sistemas financieros en la UE «ha aumentado el riesgo de contagio», señaló.

Esta crisis amenaza la estabilidad financiera de la UE y también incide negativamente en la economía real de Europa y más allá de Europa, apuntaló Trichet.

En este sentido, ha pedido a los líderes de la UE una decisión «clara» en la próxima cumbre, que ha sido aplazada seis días y que se celebrará el 23 de octubre en lugar de los días 17 y 18 de este mes para dar más tiempo a Europa a forjar un acuerdo sobre la recapitalización de la banca y cerrar su paquete anticrisis.

El presidente saliente del BCE consideró oportuna una recapitalización adecuada a «nivel europeo en su conjunto». (EFE)