Creció consumo de temporada en supermercados de la costa esteña

La creciente afluencia de brasileños, así como un mayor dinamismo del turismo interno impulsaron el consumo en los supermercados de la costa uruguaya con respecto al comienzo de la temporada pasada.
Las horas pico en que los veraneantes realizan sus compras se dividen en dos lapsos: entre las 10 y las 14 horas y de 18 a 22. En esos períodos los estacionamientos de los supermercados se ven desbordados y los coches no tienen otro remedio que estacionar en la calle, como es el caso del Devoto de Piriápolis próximo a la playa. “Tuvimos un leve crecimiento de las ventas de entre 2% y 5%”, dijo a El Observador el subgerente del establecimiento, Miguel Salvat. El empresario destacó que, a diferencia de la temporada pasada cuando el flujo de clientes era constante durante el mes, la concurrencia de consumidores se concentra los fines de semana a influjo del turismo interno.

En tanto, el aumento de las ventas en la cadena El Dorado en lo poco que va de la temporada tiene como uno de sus principales factores el incremento de turistas frente a la pasada temporada acompañado de una suba en el consumo, según explicó a El Observador su director, Ismael Scottini.

“Esta temporada estamos viendo brasileños de clase media veraneando en Punta del Este, hecho que antes no sucedía. Por supuesto que esto se debe al tipo de cambio que por un lado favorece a Brasil y por el otro perjudica a la Argentina”, añadió.

DESACELERACIÓN. Jerarcas de Ta Ta, Disco y Tienda Inglesa reconocieron a El Observador que en los últimos días se enlentecieron las ventas, aunque todavía es verificable un escenario de crecimiento general frente al mismo lapso de la pasada temporada.

Por su lado, Marcelo Antonini, propietario de Aladino, un supermercado instalado en Maldonado, sostuvo que en su negocio se mantuvo “estable” el número de tiques emitidos, pero verifica el descenso del 4% real en el volumen de sus ventas. “En principio eso refleja que tuvimos el mismo número de clientes pero un consumo algo menor a la temporada pasada”, afirmó.

MÁS CLIENTES, MÁS EMPLEO. En El Dorado de Piriápolis se registran unos 20 mil visitantes diarios, mientras que en las sucursales de La Paloma y Punta del Este la concurrencia es de 15 mil por día y en las de La Barra y el Chuy es de 10 mil, según informó Scottini. “Esto representa en promedio general un aumento de visitas de 12% aproximadamente”, sostuvo el empresario.

Por su parte, Salvat dijo que en las horas pico se llegan a observar 10 metros de cola para abonar en las cajas registradoras del Devoto. En este establecimiento se están imprimiendo 10 mil ti ques por día.

En respuesta a este incremento de la demanda, los supermercados resolvieron aumentar el número de empleados para atender mejor a su clientela de todo el año y a la de temporada.

El mencionado Devoto de Piriápolis está buscando más personal, pero ha encontrado dificultades por falta de postulantes. En tanto, la cadena El Dorado aumentó 15% su planilla, por lo que actualmente emplea de forma directa a cerca de 1.500 personas, según dijo Scottini.

PRODUCTOS Y ABASTECIMIENTO. Los altos niveles de consumo provocaron algunos problemas de abastecimiento en el departamento de Maldonado, sobre todo a fin de año y en los primeros tres días de 2010. Este fenómeno se observó con mayor tenor en la disponibilidad de algunos cortes de carne, según informó a El Observador un alto jerarca de la cadena Ta Ta.

En el caso del Devoto de Piriápolis hubo dificultades para llenar las góndolas con algunas marcas de pan de molde debido a que a la espera de un nuevo embarque de importación, los proveedores tuvieron dificultades para reponer la mercadería.

En correspondencia con la temporada estival, el supermercado El Dorado detectó un aumento importante en el consumo de refrescos, cerveza, bebidas alcohólicas, congelados, insecticidas, productos lácteos, fiambres y quesos.

Sin embargo, Scottini informó que las dificultades de abastecimiento fueron “mínimas”. Como es tradicional, los extranjeros demandan productos “que están habituados a consumir en sus países de origen y, por supuesto, dulce de leche, alfajores, así como vinos nacionales que compran para consumo propio y para regalar a amigos y familiares cuando regresan”, agregó el empresario.