Crisis en el transporte golpea duro al gobierno de Michelle Bachelet

Los problemas derivados por el innovador plan de transporte, denominado Transantiago y puesto en marcha el 10 de febrero, han causado protestas, disturbios y críticas entre opositores políticos y desde el propio oficialismo. De la noche a la mañana, los seis millones de capitalinos vieron sustituidos viejos autobuses contaminantes por un sistema que combina con una tarjeta magnética el pasaje en modernos buses y en el metro.

El diseño inicial del Transantiago, encargado por el hoy ex presidente Ricardo Lagos, sufrió con el nuevo gobierno progresivas reformas hasta quedar reducido a una red de transporte público que olvida a los barrios periféricos más necesitados. Además, el Metro de Santiago, cuyos recorridos no alcanzan las poblaciones más pobres, se vio sobrepasado.

Centenares de miles de santiaguinos tienen desde entonces graves problemas para llegar a sus trabajos y casas, y el encargo de coches nuevos se ha visto multiplicado cuando la idea inicial era reducir el número de vehículos en las calles.

Improvisación, falta de información, desconexión entre el gobierno y la ciudadanía y oídos sordos a las advertencias de que el sistema no funcionaría tal como se iba a implementar, fueron y son las causas de que Santiago de Chile sea hoy un caos de movilización urbana mayor que el que ya era.

A causa de este problema, la popularidad de Bachelet ha bajado fuertemente y fluctúa entre el 42,8% y el 45%.

Dirigentes de la coalición de cuatro partidos de centroizquierda en el gobierno admiten que la del transporte es la mayor crisis en el gobierno de Bachelet y amenaza la continuidad de la centroizquierda, que gobierna Chile desde la vuelta a la democracia en 1990.

En el primero de cuatro años en el poder, la Presidenta ha tenido que enfrentar una extendida rebelión estudiantil, la denominada «rebelión de los pingüinos«, que la obligó el año pasado a anunciar beneficios para los estudiantes y estudiar reformar a la educación.

También, a fines de 2006, tuvo que encarar denuncias de corrupción al interior de la subsecretaría de Deportes. ap y efe