Crisis mundial jaquea a Europa y mercados viven otro “lunes negro”.

El terror por un contagio masivo de la crisis financiera y los riesgos de una cascada de quiebras de bancos que deprima la economía mundial precipitó ayer a los mercados mundiales en un nuevo “lunes negro”, que no pudo ser contenido ni por la aprobación del plan de rescate de US$ 700.000 millones en Estados Unidos ni por los anuncios de respaldos estatales a los créditos en Europa.
Los mercados comenzaron su desplome en Asia, donde los inversionistas no lograron tranquilizarse tras la aprobación del plan estadounidense. Las dudas sobre hasta dónde la medida podría ayudar a activar los mercados crediticios y recapitalizar a los bancos hicieron que los principales títulos se desplomaran.

Las bolsas europeas descendieron más tarde, en una jornada en la que algunas de ellas tuvieron sus peores pérdidas en la historia. Los nuevos planes de rescate bancario presentados el fin de semana dejaron ver el hecho de que el ojo de la tormenta económica se ha desplazado a Europa y hasta el momento sus políticos no han mostrado disposición para lanzar un plan de rescate común.

Los países de la Unión Europea (UE) lanzaron ayer un mensaje de compromiso con el objetivo de intentar frenar la propagación de una crisis financiera, pero sin ponerse de acuerdo sin embargo sobre la adopción de un plan común de rescate similar al estadounidense.

Con este panorama, y en forma simultánea a la celebración de una reunión de ministros de Finanzas de la eurozona en Luxemburgo, la presidencia francesa de la UE dio a conocer un comunicado conjunto de los 27 países del bloque en el que aseguró que cada uno adoptará “todas las medidas necesarias para asegurar la estabilidad del sistema financiero”.

“Todos los dirigentes de la Unión Europea declaran que cada uno de ellos adoptará todas las medidas necesarias para asegurar la estabilidad del sistema financiero, sea a través de la inyección de liquidez proveniente de los bancos centrales o a través de medidas específicas sobre algunos bancos o de dispositivos reforzados de protección de depósitos”, dijo el presidente francés Nicolas Sarkozy al leer la declaración en París.

“Ningún depositante en los bancos de nuestros países ha sufrido pérdidas y seguiremos tomando las medidas requeridas a fin de proteger el sistema, así como a los depositantes”, agregó.

Varias naciones de la zona del euro adoptaron medidas para limitar los daños de la creciente crisis financiera. Entre otras, los gobiernos de Alemania, Irlanda, Grecia, Dinamarca, Austria, Islandia y Portugal informaron que garantizarán los depósitos bancarios. Otros países de la UE, como Francia y el Reino Unido, anunciaron aumentos de su garantía mínima, que es mucho mayor a la prevista por la legislación europea.

Al cierre de los mercados en Europa, el FTSE-100 de Londres cayó 7,85%. El índice DAX de Alemania perdió 7,07% y el francés CAC-40 se desplomó 9,04%, su peor desempeño en una jornada desde su creación en 1988. En Rusia, se suspendió el intercambio de acciones por la volatilidad excesiva. El índice Micex sufrió su mayor caída en un día, retrocediendo 18,66%.

El euro perdió el 2% ante el dólar estadounidense y se intercambió a poco más de 1,35 dólares, su nivel más bajo en un año.

Wall Street. Por su parte, en Estados Unidos, el índice Dow Jones descendió debajo de la marca de 10.000 unidades por primera vez desde el año 2004 y cerró con un descenso 3,6%, en 9955,50 puntos.

En América Latina, las acciones también se desplomaron en la víspera por el temor de que el mundo esté entrando en una desaceleración económica grave que devastará las economías de la región, que dependen de las materias primas. El intercambio accionario fue interrumpido dos veces en San Pablo. El Bovespa perdió 15% durante la jornada hasta llegar a su nivel más bajo en dos años, antes de registrar un repunte para cerrar finalmente con una pérdida de 5,4%, en su nivel más bajo desde 2006. En Argentina, el Merval perdió 5,9%.

En Asia, todos los mercados cerraron con pérdidas. El índice japonés Nikkei cerró a su nivel más bajo en cuatro años y medio, perdiendo 4,25%.

Impacto local. En el país, el presidente Tabaré Vázquez analizó ayer en el Consejo de Ministros la crisis financiera mundial y sus posibles efectos en Uruguay.

El ministro de Economía, Álvaro García, presentó un breve informe, lo que motivó el análisis conjunto de todos los ministros y el presidente. El gobierno concluyó que, desde el punto de vista financiero, tanto en lo que respecta al sistema bancario como a las necesidades crediticias del país, Uruguay no tendrá ningún problema como efecto de la crisis.

Donde sí habrá impacto –se reconoció durante la reunión de Vázquez con sus ministros– es en la actividad comercial del país.

Miembros del gabinete dijeron a El Observador que se valoró como un efecto prácticamente seguro una disminución de la actividad económica como producto de la caída de los commodities y la inversión, sumado a una menor demanda de los productos que Uruguay exporta.

Aún así, el presidente Vázquez y sus ministros aseguran que hay tres áreas clave de la economía nacional que se verán menos afectadas que el resto, que son el turismo, la carne y los lácteos.

Respecto a estos dos últimos rubros –principales en la exportación uruguaya– se aseguró durante la reunión de gabinete que su situación, “en lo global está mejor”.

Por ejemplo, el ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi, informó que durante el mes de setiembre pasado los compromisos de venta de carne al exterior superaron a igual mes de 2007 en toneladas y monto total en dólares.