Crisis: Uruguay y Argentina llaman a sus embajadores

El disparador de la situación de tensión fueron declaraciones del gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, Jorge Busti, quien sostuvo que “a lo mejor hay algún incentivo” para que el gobierno del presidente Tabaré Vázquez aceptase la instalación de las plantas de celulosa de Botnia y ENCE. Pero anoche, Busti negó que sus dichos se refirieran a alguna acción “ilegal o espuria” por parte de la administración Vázquez y consideró que la reacción del gobierno uruguayo fue desproporcionada.

Ayer, el canciller Reinaldo Gargano dijo que Uruguay siente que esas expresiones son un “agravio” tanto al gobierno como al resto de las fuerzas políticas del país que están respaldando la instalación de las papeleras.

Sostuvo que los dichos de Busti “traspasaron los límites”.

Y anunció que el embajador Bustillo fue llamado en consulta por decisión del Dr. Vázquez.


Busti: ‘interpretación equivocada’

El gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, aseguró ayer que la administración de Tabaré Vázquez dio «una interpretación absolutamente equivocada» a sus declaraciones.

«Deseo expresar que efectivamente considero que existen incentivos para que el gobierno del Uruguay defienda como lo hace la instalación de las papeleras en Fray Bentos», afirmó ayer Busti en un comunicado de prensa destinado a aclarar sus apreciaciones.

Pero aclaró: «el Gobierno de Uruguay está dando una interpretación absolutamente equivocada de mis declaraciones a Radio del Plata y por ello mismo está cayendo en una reacción totalmente desproporcionada con los hechos, al llamar a consulta a su embajador en Buenos Aires».

También señaló que el gobierno uruguayo «asume sin duda que el concepto incentivo connota una acción espuria, ilegal o tal vez asociada a la corrupción»,

Busti afirmó que lo que quiso decir es que «tales incentivos están a la vista de todos» y no fueron inventados por él. «Han sido expresamente manifestados por varios voceros del gobierno y de las empresas involucradas», sostuvo.

Como ejemplo de esos incentivos, indicó que «las papeleras representarán una de las mayores inversiones extranjeras en el Uruguay, que su instalación significará una importante fuente de generación de empleo a ese hermano país, que las papeleras darán un gran impulso a la economía local».