Cristina Fernández dijo que se debe preservar relación

En las declaraciones más extensas que hizo sobre las divergencias con Uruguay ante la instalación de la planta de celulosa de la empresa finlandesa Botnia, Fernández de Kirchner expresó al diario Clarín su convicción de que la estrategia oficial de haber planteado el caso ante la Corte Internacional de La Haya es correcta y la única factible. «Hay que esperar el fallo e ir manejando con prudencia las situaciones de tensión que hasta entonces puedan provocarse», indicó. «Botnia va a empezar a funcionar, antes o después. Y habrá que comprobar si contamina o no. Si no contamina, las protestas no tendrán más razón. Si contamina, se deberán hacer los reclamos necesarios. Pero, mientras tanto, debemos preservar la relación en otros terrenos. No debemos hipotecarla».

Asimismo, cuando el periodista de Clarín la recordó que Tabaré Vázquez fue uno de los primeros presidentes que la llamó para saludarla luego de su victoria, la Presidenta electa dijo: «Tiene razón. Fue uno de los primeros.Aunque el primero de todo fue Rarafel Correa (de Ecuador). Tabaré llamó el mismo domingo. Hablamos muy bien. Siento gran estima por él».

ACCIÓN. En la misma jornada en que se publicaron las declaraciones de Fernández de Kirchner, y se entra en la recta final para la habilitación de Botnia, la campaña de los activistas de Gualeguaychú se intensificó. Ayer de tarde, los piqueteros colocaron el mástil con el pabellón argentino, que identificará la «base de operaciones» de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú en una de las islas frente a la fábrica de celulosa.

La lancha Ezequiel trasladó a los principales referentes hasta el nuevo bastión de lucha. Alfredo De Angelis, Edgardo Watter, Gustavo Sack, Jorge Friztler y José Pouler fueron los encargados de «ocupar» el sitio, ante la atenta mirada de un Guardacosta de la Prefectura naval argentina.

Otro grupo de 20 asambleístas les esperaba en tierra firme, debajo del puente San Martín, en instalaciones de la Comisión (binacional) Administradora del río Uruguay (CARU).

Hoy continuarán las tareas de desmalezado y acondicionamiento del lugar que se caracteriza por ser fácilmente anegadizo y sumamente arbolado. El jueves quedará oficialmente inaugurado.

El puesto, que es visible desde el puente internacional San Martín, está ubicado en Isla Zauzal, en aguas jurisdiccionales argentinas, a exactamente 1.348 metros del puerto de Botnia sobre el río Uruguay.

Jorge Friztler dijo a El País que «en lanchas de 70 caballos de fuerza, llevará 2 minutos llegar hasta el lugar». Hace referencia a los intereses del «enemigo».

Se acercan horas difíciles y los activistas no escatiman esfuerzos para intentar alcanzar su objetivo de que Botnia termine desistiendo de funcionar a orillas del río Uruguay.

Una de las ideas será boicotear las barcazas que transporten celulosa hasta Nueva Palmira. Son conscientes de que la empresa se inaugurará, que va a producir, pero creen que los finlandeses no soportarán tanta presión a lo largo del tiempo.

ALERTA EN EL RÍO. Mientras esto sucede, Uruguay no se descuida. Fuentes de la Armada Nacional consultadas por El País no ocultaron su preocupación por esta nueva medida. «Si permanecen confinados en esa isla, no representarán un problema de seguridad», estimó uno de los informantes.

Pero lo que comienza a inquietar a la fuerza naval y a los demás servicios de seguridad es que los activistas intenten nuevas acciones contra el puerto de la planta.

En este punto del río Uruguay la Prefectura Naval de Fray Bentos reforzó la vigilancia acuática. También permanecen «a la orden» los equipos tácticos de la Prefectura, y la Unidad de Apoyo (Unapo), cuyos efectivos antimotines ya han actuado en ocasiones anteriores, como la manifestación del 2 de septiembre pasado.

En Fray Bentos estas acciones no hacen más que incrementar la tensión. El momento que se espera sea nuevamente crítico será, precisamente, el próximo jueves 8, cuando comience la Cumbre. Para ese día, la Asamblea prevé reunir a unos 15.000 jóvenes que irán hasta el puerto Unzué para realizar la protesta que denominan el «grito blanco».

La Asamblea de Gualeguaychú redactó una carta en tono de advertencia al presidente argentino Néstor Kirchner a propósito de la posibilidad de encontrarse y acordar con el presidente Tabaré Vázquez. Edgardo Watter contó a El País que se le transmitió al primer mandatario que «si firma el acuerdo, Gualeguaychú estalla».

Watter señaló ayer que ellos no aceptan «que la planta se ponga en marcha bajo ningún concepto».