Cristina Fernández lanzó su candidatura a la Presidencia

“Las elecciones para presidente no pueden ser más una ruleta rusa para los argentinos, donde si gana uno vamos para allá y si gana otro vamos para el otro lado. Los argentinos no toleran más esta ruleta rusa”, “, dijo Fernández durante el acto en el Teatro Argentino de la ciudad de La Plata. “La novedad del cambio es precisamente seguir en una misma dirección y evitar cimbronazos”, agregó.

Néstor Kirchner y la mayoría de los miembros de su gabinete siguieron, cómodamente sentados en las butacas, la alocución de la primera dama, en la que se dedicó más a enumerar los logros de la gestión de su marido que a explicar cuáles serán las medidas que tomará en caso de llegar al poder.

Escuchando a la candidata “del cambio”, como se autoproclama Fernández, había un teatro colmado de funcionarios, invitados y representantes de grupos de DD.HH.

“Estamos aquí para apoyar a Cristina como mujer, por su personalidad y su fuerte carácter”, dijo Rita Maldonado, una maestra de 52 años que viajó 15 horas desde la norteña provincia de Misiones para presenciar el acto.

Fernández, candidata por el oficialista Frente para la Victoria, obtiene una amplia ventaja en las encuestas sobre intención de voto frente a una oposición atomizada.

Junto a los dirigentes de la izquierda peronista, en la que revistan Kirchner y su esposa, se vio a otros miembros de partidos que se han sumado a la llamada “concertación plural” convocada por el presidente.

El más significativo de esos aliados es un importante sector de la centrista y opositora Unión Cívica Radical (UCR) que comprende a buena parte de sus gobernadores provinciales. Uno de ellos, Julio Cobos, de la provincia de Mendoza, es quien suena con más chances de convertirse en candidato a la vicepresidencia como compañero de fórmula de la primera dama.

Kirchner ha repetido en varias oportunidades que su esposa “gobernará mucho mejor que nosotros” y que consolidará los logros de su gestión iniciada en 2003.

Pero su elección como candidata para sucederlo, sin la celebración de internas partidarias, ha generado acaloradas críticas.