Cristina hará cambios: se alejaría el hombre clave

La creciente inflación, el desprestigio del Indec, la reducción de los subsidios, la caída de la imagen positiva -según la consultora Poliarquía la aceptación social de Cristina Fernández cayó 36 puntos en lo que va de 2008- y el postergado anuncio de un pacto del Bicentenario son los principales temas que la Presidenta deberá asumir.

Si bien las futuras medidas y los cambios en el Gabinete son inminentes para oxigenar al Gobierno, se evitará realizarlos de inmediato, para no agravar el golpe de la crisis. Los candidatos a irse o cambiar de ministerio son el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, y el secretario general, Oscar Parrilli.

El plan de Cristina consiste en retomar protagonismo y relanzar su gestión. De hecho acordó con el ex presidente Néstor Kirchner que él se limite a las cuestiones del Partido Justicialista, golpeado tras los sucesos de los últimos meses.

Con miras a resolver cuestiones postergadas por el largo conflicto, Cristina Fernández decidió dedicar el fin de semana a la reflexión y el análisis en la residencia de Olivos, guiada por la idea de dar vuelta la pá-gina. En sintonía, la agrupación Compromiso K levantará hoy las carpas frente al Congreso.

Los primeros anuncios para recomponer su gobierno serían el aumento del salario mínimo vital y móvil y las asignaciones familiares. Algunos de estos anuncios podrían ocurrir esta semana, según señaló La Nación en su portal en Internet. Por ejemplo, el Congreso informaría del envío de los proyectos de ley de movilidad de las jubilaciones y el aumento del mínimo no imponible para el impuesto a las ganancias.

En cuanto a las controvertidas retenciones, en la reunión en Olivos se evaluó que más adelante se volverá sobre su aumento, pero con un esquema integral y consensuado. Lo único que se sabe es que habrá un aumento de alícuotas para los grandes productores agropecuarios y que se protegerá a los pequeños.

Otro capítulo por resolver es el Pacto del Bicentenario, un acuerdo de trabajo con distintos actores socio-económicos. Se convocará al campo. Los bancos, la industria, el comercio, la Bolsa de Valores y la Central General de Trabajadores (CGT) diseñaron un borrador para crear un Consejo Económico y Social en la órbita de dicho pacto.

En tanto, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, realizó un inesperado pedido el fin de semana, al declarar que «hay que revisar el conflicto, los desencuentros y ver cómo se actuó y hacer la autocrítica que sea necesaria, sin renegar de nadie ni renunciar a la lucha por la redistribución del ingreso». Asimismo, consideró su alineamiento al gobierno de Cristina Fernández como una cuestión de «lealtad y patriotismo».

Contrariamente a lo que podría suponerse, los más fieles y duros defensores del kirchnerismo no se enojaron con Scioli y estuvieron de acuerdo en que llegó la hora de «guardar las armas». Incluso Luis D´Elía, que el sábado había llamado «Judas» al vicepresidente Julio Cobos, señaló que el pedido de autocrítica fue «atinado» y «de sentido común».

Por su parte, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, sostuvo que la Presidenta «tiene que hacer un recambio de gabinete para concentrarse en políticas productivas y buscar consenso».

Aunque la Casa Rosada parece entender que esa es la única salida, y a pesar de los cambios políticos y económicos que se prevé anunciará de cara a lograr ese consenso, habría tomado la primera represalia tras el duro revés en el Senado (ver aparte) lo que podría provocar que la ola de optimismo tras el anuncio de la derogación de la resolución 125 se aleje.