Cristina Kirchner y un susto aéreo durante la campaña

El avión privado en el que viajaba Cristina Fernández de Kirchner sufrió un accidente al despistarse en un aeropuerto de la provincia de Santa Fe (noreste), aunque sin provocar víctimas, informaron ayer medios locales.El aparato, al que le habría estallado una goma del tren de aterrizaje, hizo varios trompos y se salió de la pista, precisó la agencia oficial Télam.»Estamos bien y en este momento nos estamos dirigiendo hacia el acto» de campaña previsto, informó el vocero presidencial Miguel Núñez, quien acompañaba a la primera dama junto a otras tres personas.El avión, un lear jet de una empresa privada contratada para este viaje, había despegado desde el Aeroparque de Buenos Aires.»Fue un vuelo muy difícil debido a la fuerte tormenta en la zona», dijo Núñez a Télam, que precisó que no hubo heridos en el accidente.Tras el incidente, la primera dama encabezó el acto en Santa Fe, tal como estaba previsto.DESCENSO. Mientras la campaña electoral no ofrece grandes sorpresas, generando un clima de desinterés de la ciudadanía, una encuesta revelada ayer refleja el desgaste que afecta la figura del presidente Néstor Kirchner.El sondeo difundido ayer por la consultora Poliarquía revela una caída de 17%, -de un 62% al 45% actual-, en la imagen positiva cosechada por el presidente Kirchner en los últimos doce meses.Este descenso es más atenuado si se miran las cifras del mes de septiembre en las que Kirchner registraba un 48%.De acuerdo a las cifras de Poliarquía, el 34% de los encuestados calificó como «regular» la gestión del jefe de estado y un 19% lo evalúa negativamente. El 36% de los entrevistados por la consultora expresó que recibía una imagen buena del mandatario, mientras que el nueve por ciento la calificó como «muy buena».No obstante, estos datos revelan que lejos quedaron los elevadísimos niveles de apoyo popular registrados en marzo de 2004 -del orden del 82%-, cuando el gobierno de Kirchner dio los primeros signos de recuperación económica tras la debacle financiera que sacudió el país en 2001.El mandatario argentino, que dejará el cargo en diciembre, podría estar sufriendo los efectos de los problemas que enfrenta su administración especialmente en los últimos meses, que vinculan a funcionarios de su gobierno con casos de corrupción como el de la constructora Skanka, la bolsa con 60.000 dólares encontrada en el despacho de la entonces ministra de Economía Felisa Miceli y el maletín con 800.000 dólares que ingresó el empresario venezolano Guido Antonini Wilson.A ello se suman las acusaciones provenientes desde la oposición sobre el favoritismo del presidente hacia su esposa con malversación de fondos y violación de la ley electoral.Sin embargo, este descenso en la aprobación popular del mandatario no afecta las posibilidades electorales de su esposa, máxima favorita a sucederlo -los sondeos le dan promedialmente un 40% de la intención de voto del electorado- en los comicios generales del próximo 28 de octubre.