Cristina lanza candidatura y Kirchner se llama a silencio

Renuente a los actos masivos, la senadora eligió el acotado escenario del Teatro Argentino de La Plata, con capacidad para apenas 2.200 seguidores, a fin dar el puntapié inicial de la campaña, en la que el saliente presidente Néstor Kirchner deberá ceñirse a un estudiado segundo plano.

Será además la primera ocasión para escuchar de boca de Cristina Fernández la estrategia para su eventual gobierno, ya que hasta ahora fue su marido el fogonero de las ideas y cualidades políticas de la primera dama, cuyo afilado discurso político solía intimidar adversarios en el Senado.

«Cristina, el cambio recién comienza» es el eslogan de los únicos afiches de la campaña oficialista que pueden verse en la capital argentina, en los que se sugiere la continuidad de la política que mantiene el actual presidente, con más de un 60% de aceptación popular.

En ellos la imagen de la senadora, presentada apenas por su nombre de pila, aparece en solitario sobre la izquierda y con un gran vacío a su lado, reservado al parecer a su compañero de fórmula, aún no designado oficialmente.

Sin embargo todo indica que el candidato a vicepresidente será el gobernador de Mendoza, Julio Cobos, un socialdemócrata aliado del gobierno al que le resta conseguir el visto bueno de su partido, la Unión Cívica Radical, en un plenario previsto a fin de este mes.

MATRIMONIO. El actual jefe del gabinete, Alberto Fernández, quien será el conductor de la campaña electoral de la senadora, intentó develar en la víspera las razones de Kirchner para no presentarse a una reelección que parecía tener asegurada, gracias a muy altos niveles de popularidad.

Fernández dijo que si Kirchner hubiera decidido mantenerse en el poder, «nuestro proyecto político hubiera pasado zozobras´´, por lo que el presidente optó por ser suplantado por su esposa, «que conducirá una etapa de mayor institucionalización del país, con otra fortaleza´´.

Kirchner dijo la semana pasada que su esposa «gobernará mucho mejor que nosotros´´ y que «consolidará´´ los logros de su gobierno, iniciado en 2003.

El presidente ha dicho que desde el llano, se propone organizar una nueva coalición de centroizquierda, por entender que todos los actuales partidos, entre ellos su propio peronismo, padecen crisis terminales.

Fernández se mantiene en estricto silencio mientras crece su intención de voto según todos los sondeos, que le anticipan una victoria sin sobresaltos frente a una oposición desar- ticulada y dividida.

El bajo perfil que mantiene puertas adentro contrasta con la fuerte exposición de su figura en el escenario internacional, que concretó en visitas a Francia, Ecuador, Venezuela y México, país este último al que volverá junto a su marido el 30 y 31 de este mes por invitación del presidente Felipe Calderón.

Pero el primer viaje de la primera dama como candidata oficial a la presidencia será a España el próximo sábado, adonde será recibida por el Rey Juan Carlos y autoridades del gobierno.