Cristina quiere que todos sepan que habrá presidenta

Fernández defendió la Concertación oficialista en el acto de lanzamiento de la fórmula para la elección 28 de octubre, integrada por el gobernador radical de Mendoza Julio Cobos.

“El que no salta es radical”, fue uno de los hits de la tarde noche porteña de ayer, y reflejó a la perfección cómo la propuesta de Concertación lanzada por el gobierno tiene mucha más raigambre entre la dirigencia política que entre las bases de ambos partidos.

Ya a media tarde, cuando los porteños sufrían los agobiantes y húmedos 24 grados que marcó el termómetro, se notaba en los alrededores del Luna Park que el lanzamiento de la fórmula tendría un inobjetable color peronista. Los casi 90 minutos de videos y discursos avalaron la tesis, pero le agregaron un impensado distanciamiento del peronismo por parte de la candidata y de su marido, el actual presidente Néstor Kirchner, así como un imperdible “duelo de hinchadas”, entre los seguidores de los dos partidos basales de la Concertación.

Con una clara mayoría peronista entre los casi 5000 concurrentes al acto (8000 exageró el locutor), Cobos subió al palco para dar su discurso apenas pasadas las 19, tras la proyección de un video por el que pasaron los máximos exponentes tanto del radicalismo como del justicialismo de los últimos 100 años. Los muchachos peronistas no ahorraron aplausos para sus referentes ni silbidos para los de la Unión Cívica Radical.

Las muestras de intolerancia continuaron durante el discurso del mendocino, que únicamente logró arrancar algún aplauso de la hinchada no radical cuando avisó que estaba por terminar.

Sin embargo, el descontento justicialista no cesó cuando la senadora Fernández se arrimó al atril. Las dos veces que debió referirse al peronismo lo hizo sin nombrarlo, con una elipsis que fue calculada de antemano y poco de inocente tuvo, al hablar del: “Partido en donde milité toda mi vida”, lo que volvió a agitar los ánimos de las tribunas. Un rato antes, apenas había agarrado el micrófono, ante los gritos de “Se siente, se siente, Cristina presidente”, corrigió a todo el estadio para que la llamaran presidenta.

Abajo, entre ministros y funcionarios, se escuchaba un chiste que graficaba a la perfección la situación que se vivió: “Parece que los radicales acataron la orden de la AFA de que los partidos se jueguen únicamente con la mitad del público visitante”, lanzaban con ironía cerca de los palcos poniendo en evidencia la poquísima convocatoria radical al acto de ayer. (Hernán Reyes –corresponsal en Buenos Aires– y AFP y EFE)