Cumbre de Unasur respaldó a Evo Morales a quien asistirá

ASIMISMO, en su parte introductoria, la denominada «Declaración de la Moneda», de nueve puntos, hace mención a los «trágicos episodios de hace 35 años», y remarca también el «irrestricto respeto a la soberanía, a la no injerencia en los asuntos internos de un país, a la inviolabilidad territorial de una nación y al fortalecimiento del diálogo político de los países integrantes».
En su primer punto, los presidentes expresan su más «pleno y decidido respaldo al gobierno constitucional de Morales cuyo mandato fue ratificado en el referéndum».
En el segundo punto se destaca que los gobiernos reunidos «rechazan enérgicamente cualquier situación que implique un intento de golpe civil, de ruptura del orden institucional o que comprometa la integridad territorial».
Por su parte, el punto 3 condena el ataque a Bolivia por «grupos que buscan la desestabilización de la democracia» exigiendo la «pronta recuperación» de las instalaciones ocupadas. Mientras tanto, en el cuarto punto realizan un llamado a todos los sectores políticos y sociales bolivianos para que tomen las medidas necesarias para que «cesen las acciones de violencia y el desacato al orden jurídico establecido».
En otro de los ítems de la declaración, se insta a todos los miembros de la sociedad bolivianas «conservar la unidad nacional y rechazar todo intento de socavar los principios democráticos», convocando al «diálogo para establecer las condiciones que permitan superar esta situación y buscar una solución sustentable y restablecer el orden legal vigente».
En el octavo punto, los presidentes de Unasur se comprometen a la creación de una comisión abierta y coordinada por la presidencia pro témpore para acompañar la mesa de diálogo conducida por el legítimo gobierno de Bolivia.
En la «Declaración de la Moneda», los siete mandatarios presentes también establecieron investigar los asesinatos cometidos en la municipalidad boliviana de Pando, al tiempo de impulsar una «mesa de diálogo» entre el oficialismo y la oposición de ese país para superar la crisis (ver página 19)
La cumbre se inició con una hora de retraso, en el Palacio de La Moneda de Santiago, y concluyó a las 23 (hora local). Cada país había llevado a la reunión un programa de salida a la crisis boliviana, por lo que el encuentro se extendió más de lo esperado, hasta llegar a superar las cinco horas de debate.
El objetivo era, según señaló a medios locales Bachelet, «mirar cómo, desde Unasur, podemos tener una actitud positiva y constructiva, que permita acercar las partes, buscar apoyar los esfuerzos del pueblo boliviano y del gobierno boliviano para ir en pos de una garantía de su proceso democrático, y la estabilidad y la paz en Bolivia».

VÁZQUEZ OPTIMISTA

A su arribo a Santiago, el presidente Tabaré Vázquez dijo que tenía esperanzas de que el proceso de mediación de la Unasur «llegue a buen puerto».
En ese sentido, el mandatario sostuvo que «hay un compromiso de seguir trabajando fuerte por la institucionalidad democrática, el respeto, la tolerancia, la paz y la solución pacifica de las controversias que podamos tener los países hermanos de América del Sur».
De los 12 miembros de Unasur, además de Vázquez, estuvieron presentes en el Salón Montt del palacio de gobierno de La Moneda, los presidentes de Bolivia Evo Morales, Paraguay Fernando Lugo, Venezuela Mugo Chávez, Ecuador Rafael Correa, de Brasil Luis Inácio Lula Da Silva, de Colombia Alvaro Uribe y de Argentina Cristina Fernández.
Los únicos mandatarios que no concurrieron a la cumbre fueron los de Perú, Surinam y Guyana