Cumbre tras nacionalización boliviana

Tras un día de reuniones de Lula con ministros y asesores, el gobierno brasileño en un comunicado indicó que «reconoce como un acto inherente a su soberanía» la decisión de Bolivia. Al mismo tiempo, destacó que «actuará con firmeza» para defender los intereses de Petrobras, al tiempo que anunció una reunión con Evo Morales «para los próximos días».

En tanto desde Buenos Aires, se anunció que esa reunión se llevaría a cabo mañana jueves en Puerto Iguazú, Argentina. En el encuentro también participarán los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, y Venezuela, Hugo Chávez.

Petrobras es hoy la mayor inversionista en Bolivia (20% del total en ese país). Entre 1994 y 2005 sus inversiones totalizaron 1.500 millones de dólares. El 51% del gas que se consume en Brasil proviene de su vecino, y en algunos estados del sur la dependencia es del 100%.

En San Pablo, la región más rica e industrializada, más del 70% del gas que se consume proviene de Bolivia.

El suministro diario desde Bolivia a Brasil por Petrobras se ubica entre los 26 y 27 millones de metros cúbicos. Esta empresa maneja, además, las dos refinerías más grandes de ese país, en Santa Cruz y Cochabamba, responsables del 95% de la capacidad de refinación de Bolivia.

Reunion. El anuncio de Morales, que formaba parte de su campaña electoral, provocó la adhesión tanto de la oposición de derecha como de la izquierda radical. El presidente de Venezuela le aseguró ayuda para alcanzar «la soberanía en hidrocarburos».

Pero en Brasil, la decisión provocó una reunión urgente del gabinete de Lula. Incluso debieron regresar al país la jefa del cuerpo, Dilma Rousseff, y el canciller Celso Amorím, quienes se encontraban en sendas giras en el extranjero. En esa reunión también participaba el presidente de Petrobras.

Bolivia dio 180 días de plazo a las empresas extranjeras para que entreguen la propiedad de las plantas de producción de hidrocarburos a la estatal nacional YPFB. Se nacionalizarán la cantidad de acciones necesarias para que ésta controle el 50% del total.

Este contrato nuevo afecta especialmente a Petrobras, a la española Repsol y la francesa Total.

Chavez. Los sectores industriales e incluso otros de orden político que habían mostrado solidaridad con Morales, criticaron ayer la decisión del mandatario boliviano. No faltó incluso quien sugiriera que detrás de todo esto está la influencia de Chávez.

«No hay duda de que ese populismo nacionalista de Bolivia está inspirado y auxiliado por el presidente de Venezuela», dijo Rubens Barbosa, presidente del Consejo Internacional de la Federación de Industrias de San Pablo.

«Lo irónico es que Brasil no solo invitó a Venezuela a entrar al Mercosur, sino que también extendió la invitación a Bolivia», añadió Barbosa.

Parte de la oposición apuntó sus dardos a Lula. «El gobierno brasileño falló. Lo que hizo Morales fue defender sus intereses y se sabía desde su campaña. La ineptitud estuvo del lado de Lula», indicó el senador José Agripino, dirigente del derechista Partido del Frente Liberal.

Mas reacciones. El anuncio de ayer del vicepresidente boliviano, Alvaro García, garantizando el suministro de gas a Brasil y Argentina (este último, cinco millones de metros cúbicos diarios) no acalló las repercusiones.

Estados Unidos anunció que está «examinando» la decisión de Bolivia. El gobierno de España, de donde proviene Repsol, responderá con «diálogo y firmeza» advirtiendo las «consecuencias» que puede tener la medida en las relaciones bilaterales. El grupo francés Total, ayer no emitió ningún comentario.

PIB
La filial de Petrobras representa el 18% del PIB total de Bolivia y el 20% de las inversiones