De Brun enérgico contra refinanciaciones de deuda

Uruguay no podrá consolidar un mercado de valores y un sistema capitalista hasta que no asegure el respeto a los derechos de propiedad que se ha visto afectado negativamente por sucesivas refinanciaciones, advirtió enfáticamente el presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Julio de Brun.

Al inaugurar el cuarto Seminario Internacional sobre el Mercado de Valores, el jerarca advirtió que Uruguay puede contar con el mejor marco regulatorio, con una administración eficiente de su deuda pública y con un Banco Central profesional, pero si no dispone de una adecuada defensa de los derechos de propiedad no podrá desarrollar un mercado de capitales que, sostuvo, «a todos los efectos prácticos, es prácticamente inexistente».

La debilitación de los derechos de propiedad, como consecuencia de sucesivas refinanciaciones, es «el mayor agujero negro» que impide el desarrollo económico de Uruguay, consideró.

«Me hace dudar de que el Uruguay sea una economía capitalista en el real sentido del término», enfatizó.

Los derechos de propiedad, consideró, quedaron «sumamente débiles» luego de la crisis generada por la devaluación de 1982, y advirtió también que «sin un adecuado régimen de castigo y premios volveremos a cimentar el dicho de que en Uruguay el que paga pierde».

«Si no tenemos un sistema capitalista mal podemos tener mercado de capitales», insistió.

«De alguna manera, estamos vestidos, pero sin visita», dijo de Brun en referencia a que no son suficientes las mejoras regulatorias que busquen desarrollar el mercado de capitales, si simultáneamente no se terminan las refinanciaciones.

ALTERNATIVAS. Por otro lado, insistió en que el BCU procurará fortalecer las alternativas de inversión en moneda nacional y que la institución enviará al Poder Legislativo para su estudio iniciativas que «definitivamente clarifiquen el rol de los distintos agentes que actúan en el mercado de valores».

Según de Brun, «se avecinan años duros para el dólar» en los mercados internacionales lo que puede llevar a que las monedas locales se revaloricen si los bancos centrales actúan adecuadamente con ese objetivo.

Para el presidente del Banco Central, descartada la dolarización por la inexistencia de un marco regulatorio apropiado, debe irse a un fortalecimiento del peso como alternativa de inversión.

En su opinión, la crisis de 2002 se originó, en parte, por una alta dolarización de la economía que no estaba acompañada por un marco institucional adecuado, por lo que ahora deben darse los pasos que reseñó para evitar que la situación se repita dentro de 20 años.

«Si tropezamos dos veces con la misma piedra no lo hagamos una tercera», señaló.