De milagro, Uruguay continúa siendo un país libre de dengue

«No hay ninguna explicación científica de por qué todavía no se produjeron casos en Uruguay», apuntó a El País el director nacional de Salud, Jorge Basso. «Estamos rodeados», complementó el jerarca, sin esconder la preocupación, cada vez más creciente en el Ministerio de Salud Pública.

Si la situación reinante en Paraguay inquietaba, las noticias de esta semana provenientes de Argentina fruncieron más el ceño de los técnicos ministeriales. El miércoles 21 las autoridades sanitarias argentinas activaron un «alerta roja» en la provincia de Formosa, luego de detectar el primer caso autóctono de dengue. En esa región se habían diagnosticado 23 casos, pero al parecer los pacientes contrajeron la enfermedad en Paraguay. Ahora se constató el virus en una persona que no había viajado al exterior, y que por tanto fue infectado por el mosquito Aedes Aegypti en territorio argentino.

Formosa es una provincia que linda con Paraguay. En ese país la situación es de emergencia. Según datos oficiales, desde el inicio del año, el brote de dengue ha afectado a 10 mil personas (cinco veces más que en todo 2006), y se ha cobrado cuatro vidas. Los fallecidos contrajeron dengue hemorrágico, una variante más letal de la enfermedad.

Una isla.

Hasta el momento, Uruguay y Canadá son las únicos dos «islas» de las Américas, que no han tenido casos autóctonos. Pero las condiciones están dadas en territorio uruguayo. Está el mosquito, sobre todo en Salto y Paysandú. Y han ingresado al país también personas con dengue, infectadas en otros países. Hay brotes en países vecinos, mucha gente viajó por el Carnaval y como si fuera poco, el verano y el clima húmedo son el caldo de cultivo ideal para el mosquito. Si el Aedes -el vector de la enfermedad- picara a un enfermo con dengue «importado», y luego transmitiera el virus a un uruguayo sano, el MSP debería emitir un alerta de brote de dengue.

Pero hasta el momento, según el plan de contingencia del MSP, estamos en fase cero: sólo hay infestación por el mosquito. También han llegado al país casos importados. Basso relató que en los últimos días, el MSP estuvo monitoreando a dos personas provenientes de Paraguay. En estos casos, los pacientes no deben permanecer en cuarentena ni nada por el estilo. Si los síntomas no son graves, la persona puede permanecer en su domicilio. «Todos los años llegan casos importados, sobre todo después de Carnaval y semana de Turismo», explicó Basso.

Pero la situación regional y los niveles de infestación de mosquitos detectados en Salto y Paysandú, donde más del 50% de las ovitrampas (dispositivos que recogen huevos del mosquito) colocadas por las intendencias, dio positivo.

Pero además las autoridades pronostican que el mosquito posiblemente se extienda a otros departamentos del país, ampliando la «zona de riesgo». Hasta el momento, desde el redescubrimiento del dengue en Uruguay (en 1997), el mosquito se ha detectado en diez departamentos (de los que está excluido Montevideo).

Basso explicó, que a diferencia de lo que muchos creen, el mosquito suele habitar en las zonas más urbanas y no las rurales. «Es un mosquito doméstico, que le gusta el agua limpia y quieta», recalcó. Los técnicos resaltaron que se encontraron Aedes hasta en chapitas de refrescos.

Frente a este panorama, ayer, el Ministerio convocó al Sistema Nacional de Emergencia. El objetivo es que cada comité departamental extreme las medidas de prevención. Las autoridades además definieron que la «estrategia de comunicación» es fundamental, por lo cual en próximos días comenzaría a circular material educativo. La base de la campaña es, como siempre, exhortar a no mantener «cacharros» que acumulen agua. Además también instan a las personas que viajen a la región, a cuidarse en extremo de las picaduras del mosquito (mediante el uso de repelentes y mosquiteros).

El dengue no se contagia de persona a persona, sino sólo a través del mosquito. El insecto pica a una persona con dengue, se infecta con el virus y en una semana puede transmitirlo, al picar a una persona sana.