Dejemos de decir que el mercado es chico

Para aprovechar esta oportunidad debemos entender qué ocurre en el mundo globalizado y, asumir que este mundo funciona -y sigue con su ritmo vertiginoso- con o sin Uruguay. Si los uruguayos queremos generar prosperidad, debemos participar activamente e integrarnos al mundo. No sólo eso, debemos involucrarnos personalmente en el mejoramiento del clima para las inversiones genuinas, porque son las que generan empleo genuino.

De la globalización se conoce poco pero generalmente lo negativo. Me voy a referir en esta ocasión a algunas características positivas, como por ejemplo el papel que la tecnología está jugando a favor del Uruguay.

La convergencia de las tecnologías de comunicación con las tecnologías de la información se consolidó y demolió los paradigmas del tiempo y la distancia. A mediados de los 80’ ya se hablaba de este tema, pero es recién es a partir de 1995, con Internet, que se produce la revolución de los procesos empresariales e institucionales, con la consecuente transformación de nuestras vidas. Y en particular, cómo aprendemos y cómo trabajamos.

A partir de 1995 las grandes empresas empezaron a usar Internet para vender y promocionar sus productos y servicios. Luego identificaron los procesos de compra, los transformaron, e integraron a sus proveedores en sus sistemas.

Empleo global

Dos años después se observaron cambios en la ubicación física del trabajo de los empleados. Por ejemplo, General Motors reorganizó toda la empresa alrededor de un solo equipo global de ingeniería de diseño y desarrollo de automóviles. En IBM los programadores de la Universidad de Tsinghua, Beijing, al final de su jornada envían a través de la red el módulo de software en desarrollo al laboratorio de Seattle en EE.UU., quienes procesan los cambios necesarios y luego envían el trabajo al Instituto de Ciencias de la Computación de Latvia (Letonia), quienes incorporan su trabajo del día y reenvían ese código al Grupo Tata (una de las empresas de software más importantes del mundo) que, a su vez, completan ‘la vuelta’ enviando su trabajo nuevamente a Tsinghua. Al día siguiente, los programadores chinos continúan trabajando.En resumen, se creó un día de 48 horas usando Internet (le llaman ‘Java alrededor del reloj’).

Un avance posterior fue la identificación de las áreas llamadas Backoffice (como Centros de Atención a Clientes, Contabilidad, procesos de Recursos Humanos, etc.) Esto permitió definir las tareas que pueden ser agrupadas para distintos países y realizadas desde un punto en el mundo.

Estas empresas luego salieron de «shopping» por los diferentes países, en busca de los mejores lugares para ubicar sus puestos de trabajo.

Buscaron lugares con menores costos de mano de obra, menores costos de servicios y, en particular, comunicaciones de altísima velocidad y muy baratas. Pero también dónde los negocios y las inversiones fueran fáciles de realizar, con un ambiente pro-negocios y pro-inversión, sin monopolios estatales, etc.

El mercado es el mundo

Grandes y pequeñas empresas descubrieron que para crecer o para sobrevivir, debían asumir que el mercado es el mundo y el mundo su lugar de trabajo. Sus recursos humanos podían estar ubicados en cualquier lugar. Algunos académicos afirman que las nuevas generaciones de empresas no serán multinacionales, sino no-nacionales.

Algunos países entendieron lo que sucedìa (debería decir, sus líderes se dieron cuenta) y de la oportunidad que significaba. Entendieron el impacto de esta revolución tecnológica y trabajaron duro en cambios estructurales, desarrollaron incentivos para atraer inversiones, desregularon, salieron de los monopolios, construyeron su info-estructura y se conectaron de las maneras más eficientes con todo el mundo (las comunicaciones más rápidas y más baratas).

Así crearon oportunidades de empleo para sus ciudadanos. Algunos ejemplos:

  • Irlanda, con menos de 4 millones de habitantes, enfrentó hace varios años una creciente tasa de desocupación y una alta emigración de jóvenes con buen nivel educativo. Hoy es uno de los lugares ‘preferidos’ para el desarrollo de servicios financieros y desarrollo de software para Europa y EEUU.
  • Bahrain, Sri Lanka y Honduras, publican artículos en USA Today, uno de los diarios de más difusión en los EE.UU., donde explican las virtudes de establecerse e invertir en sus países.
  • Chile ha sido el país latinoamericano más agresivo «vendiendo» su «producto».
  • Malasia anunció a mediados de los 90’ el ‘Super Corredor Multimedia’: un territorio de 15 x 50 km donde todo sería electrónico. Se redactaron nuevas leyes para el comercio electrónico, se construyeron telecomunicaciones globales de alta velocidad y hasta se construyó una nueva ciudad, llamada Cyberjava.
  • India exporta US$ 8.000 millones en Software y Servicios y planea crecer a US$ 28.000 millones en 2005. El 95 % del trabajo es hecho en India, y un 85% del total del output de Software y Servicios se exporta. Tiene oficinas y Centros de Desarrollo en todo el mundo con miles de ingenieros. La oportunidad que está creciendo más es la de Centros de Atención a Clientes, Tercerización de Procesos de Negocios, y Servicios de Respaldo y Recuperación de Operaciones.

Estos países tienen en común que sus líderes entendieron en forma temprana las tendencias y anticiparon sus reformas. Así se transformaron en países muy competitivos, en plataformas de servicios que atrajeron inversiones y que dieron empleo.

Durante el mes de noviembre del 2002 estuve en la India en una misión de Tecnología de Información, con el fin de atraer más inversiones de empresas indias a Uruguay.

Promocionamos la idea de que Uruguay es una buena plataforma de desarrollo para el mundo hispano parlante. Dimos conferencias para unas 120 empresas y visitamos 17 más. Pero no fuimos los únicos: visitamos una empresa que el día anterior había recibido al ministro de economía de Chile y a 23 empresarios chilenos.

En la revista del avión entre Delhi y Mumbai conté unas 10 páginas en las que aparecía Brasil intentando conquistar inversiones de India.

Leí en un artículo del NY Times que compañías americanas de servicios de Tecnología de Información (HP, EDS, IBM, etc.), presionadas por sus clientes para que ajusten sus precios, mudaron muchos puestos de trabajo de EE.UU. a otros países (México, India, etc.) Lo hicieron alentadas por los bajos costos relativos de mano de obra y servicios, los bajos costos y el gran ancho de banda de las telecomunicaciones, la disponibilidad de herramientas de colaboración basadas en Internet, y el ambiente pronegocios del país.

Según Forrester Research en el año 2000 se mudaron 20.000 empleos de EE.UU. al exterior. Esta cifra será de más de 470.000 en 2005.

A medida que este fenómeno continúe creciendo, la oferta de países, provincias y ciudades se multiplicará. Muchos países que aún no han hecho reformas, las harán, y por lo tanto estaremos peleando por un lugar en un mundo mucho más competitivo y con una mayor comprensión de las implicancias de la globalización.

Uruguay

Para competir por esta oferta de empleo global Uruguay debe, en primer lugar, y como sociedad, tener una Visión de hacia dónde quiere estar en los próximos años. Se debe tener presente que nos movemos en un marco de competencia y que debemos colocarnos como «el país» más atractivo de la región para la recepción de estas inversiones. Pero aún no tenemos una Visión compartida, porque:

a) muchos de nuestros líderes no entendieron el impacto de las nuevas tecnologías en la generación de riqueza y empleo

b) aún no entendimos lo que pasa en el mundo, y seguimos ocupados en discusiones internas triviales

c) no nos desatamos de nuestro pasado

d) estamos tan deprimidos, tiramos tantas pálidas por día, que somos incapaces de reconocer nuestras verdaderas fortalezas, y con ellas proyectarnos hacia el futuro

En resumen: Uruguay debe dejar de discutir temas cómo «el mercado interno es chico». Desde que tengo uso de razón siempre escuché que el mercado es chico. Pero, ¿cuántas veces más vamos a decirlo? Con una sola vez basta.

Uruguay debe estar «diseñado» para afuera. Está muy bien posicionado para capturar la oportunidad de empleo que se genera en el mundo gracias a la tecnología que empuja a la globalización. Esa tecnología es universal, está disponible para Malasia, India, EEUU o Europa, y también para Uruguay. Por lo tanto, aquí no tenemos excusas.

Uruguay debe activamente salir a promover y ofrecer sus atributos. Debe dar un mensaje claro como sociedad y, cada uno de los uruguayos, como individuos. Para crear una Visión y llegar a ella cada uno debe sacrificar algo. Debemos aceptar el cambio, pero también empujarlo, dirigirlo, ser agentes de cambio, y actuar rápido.

Recordemos a Charles Darwin: «no es la especie más fuerte ni la más inteligente la que sobrevive, sino la que logra la mejor y más rápida adaptación al cambio». Espero que, como sociedad, podamos entenderlo.

* Enrique Baliño es Presidente de Fundación Zonamerica.