Delegados de seguridad podrán interrumpir las obras en Botnia

Las partes involucradas en la obra de Botnia consensuaron ayer los términos de un plan de seguridad industrial que, entre otras cosas, otorga a los delegados gremiales de seguridad la potestad de detener las tareas cuando detecten riesgos inminentes para la integridad física de los obreros.
El acuerdo entre la compañía finlandesa, las contratistas, el Sindicato de la Construcción (Sunca) y la Inspección General del Trabajo fue concretado en un crítico contexto de accidentalidad laboral en la construcción: 20 casos graves en 9 accidentes registrados desde el 11 de enero, 2 de los cuales se produjeron esta semana.

Uno de ellos tuvo como consecuencia la pérdida del brazo derecho de un trabajador de 24 años de edad y el otro dejó a un operario internado y en estado de coma.

Este hecho sucedió en las instalaciones de la fábrica de pilares prefabricados de cemento Schmidt en Montevideo, una firma que participa como subcontratista en la propia obra de Botnia en Fray Bentos, informó a El Observador el responsable de seguridad y salud laborales del Sunca, Carlos Rossi.

El plan de seguridad será suscrito por los actores de la megaobra el próximo viernes, cuando haya finalizado un curso de seguridad que el Ministerio de Trabajo (MTSS) impartirá durante toda la semana y a tiempo completo a todos los delegados de seguridad que actualmente se desempeñan allí, informó a El Observador la titular de la Inspección General del Trabajo, María Narducci.


Niveles de control. El primer escalón de ese plan de seguridad radica en la realización del citado curso, a lo que debe sumarse el acuerdo para incrementar la “insuficiente” cantidad de delegados de seguridad (aproximadamente 60), con el propósito de que no quede ninguna zona de la obra sin cubrir. Ello implica que también habrá delegados de seguridad uruguayos y técnicos prevencionistas con dominio del idioma inglés en las áreas donde trabajan los operarios extranjeros (ahora hay entre 600 y 700 de un total de 4.200).

Los delegados de seguridad tendrán potestades para detener las tareas cuando perciban riesgos para la integridad del personal y no podrán ser removidos hasta que culmine la construcción de la fábrica finlandesa.

Si la contratista para la que trabajan culminara el tramo de obra contratado antes del plazo estipulado, los delegados permanecerán trabajando a cargo de Botnia, con el objetivo de que no se desaproveche la capacitación adquirida durante el desarrollo del emprendimiento.

El plan se articula alrededor de tres niveles de control y monitoreo de la seguridad.

El primero determina que Botnia y Andrich, compañía extranjera responsable del montaje industrial, harán una proyección periódica (no más de 15 días) de cada tramo de obra a ser realizado, una suerte de planificación inmediata del trabajo en coordinación directa con las subcontratistas.

Estas, a su vez, confeccionarán un cronograma de cumplimiento con sus capataces, prevencionistas y directores de obra, en coordinación con el (o los) delegados/s de seguridad.

En el tercer andarivel, el MTSS, el Sunca, Botnia, los delegados de seguridad y la representación de las subcontratistas controlarán el funcionamiento efectivo de los niveles primero y segundo.

El tema de la seguridad en Botnia había generado un conflicto con los trabajadores.