Demócratas barrieron en las gobernaciones

»Ganar estas gobernaciones es extremadamente significativo para ganar en el 2008, para los nuevos distritos congresionales, para desplazar el poder de la política del gobierno federal a los estados», indicó el gobernador de Nuevo México Bill Richardson, un demócrata que fue reelecto y que está explorando una aspiración presidencial.

»Muestra que los gobernadores demócratas son vistos como gente que equilibra los presupuestos, que resuelve los problemas», señaló.

«Es por eso que tantos de ellos han sido electos en estados rojos. Los electores lo reconocen».

Los demócratas revirtieron el dominio republicano que se extendía a 1994, capturando una ventaja 28-22 en las gobernaciones y ganando varios estados que habían permanecido en manos republicanas durante ocho años o más, muchos de ellos ricos en electores independientes como Ohio, Colorado y Arkansas, entre otros.

Cuando tomen posesión el año que viene, los demócratas van a controlar estados con 295 votos electorales, en relación con los 126 que tienen ahora. Hacen falta 270 votos electorales para ganar la presidencia. Con todo, los republicanos han mantenido varios de los mayores estados de la nación, incluyendo California, donde el gobernador Arnold Schwarzenegger ganó fácilmente su reelección; Texas, donde el gobernador Rick Perry ganó la reelección pese a índices mediocres de aprobación, y la Florida, donde el procurador Charlie Crist sustituyó al gobernador Jeb Bush.

Esos estados solamente representan 116 votos electorales. Y el Partido Republicano también consiguió victorias en Minnesota, Nevada, Idaho y Alaska.

Algunos analistas manifestaron que el mayor alcance de los demócratas –con estados azules yendo desde el Noreste hasta el Sur, y a través de grandes secciones del Oeste y el Medio Oeste– cambia nociones tradicionales acerca de estados seguros y estados independientes.

»Este resultado me dice que cualquier partido puede ganar muchos más estados» que lo que se pensaba anteriormente, manifestó Charles Franklin, un profesor de ciencias políticas en la Universidad de Wisconsin. La idea de que Kansas o Wyoming siempre son rojos. No es cierto. Pero hay que tener candidatos que puedan hablarle a la gente».

Eso es especialmente instructivo para los demócratas porque su apoyo en el centro del país parecía estar disminuyendo, expresó.

»Ahora usted tiene más portavoces que representan lo que Bill Clinton representó en 1988 y 1992: gobernadores demócratas pragmáticos dispuestos a hacer compromisos para alcanzar objetivos», apuntó. «El desafío para los demócratas es tener una tienda muy amplia».

Norm Ornnstein, un analista político del American Enterprise Institute, dijo que la realidad es que frecuentemente los moderados de ambos partidos no son tomados en cuenta.

»Cuando usted tiene un partido que puede triunfar en un territorio hostil o no natural, habría que buscar las lecciones a aprender. Eso no significa que se vayan a seguir», manifestó.