Denuncian inoperancia de autoridades ante las denuncias de actos vandálicos

Los vecinos y comerciantes de la Aguada denunciaron ayer la inoperancia y falta de respuesta de las autoridades ante la situación caótica que cada fin de semana se generaba en torno al local del «Interbailable».

«No más bailes sangrientos», «Queremos un barrio tranquilo, somos trabajadores», «Respeto al pudor», «Seguridad en el barrio», eran algunas de las frases que aparecían en los carteles enarbolados por el centenar de personas que cortaron el tránsito en la intersección de Avda. San Martín y Yatay.

Alrededor de la hora 18:15, algunos vecinos y comerciantes del barrio comenzaron a reunirse de manera tímida en los alrededores. Con el paso de los minutos y al ver que el grupo era cada vez más numeroso, quienes estaban mirando desde los balcones se animaron a bajar hasta la calle.

Esa reticencia básicamente estaba dada por el temor «a dar la cara» y manifestar públicamente sus reclamos.

Pero, finalmente, el cansancio por una situación de inseguridad insostenible, hizo vencer sus miedos a unos cuantos.

En la movilización predominaba un sentimiento de indignación, ya que se logró que se prestara atención al problema a costa de la muerte de una persona.

«¿Tenía que llegarse a ese extremo para que tomaran medidas?», se preguntó Laura Rodríguez, una vecina con más de 15 años en el lugar.

EN LA MIRA
La pregunta formulada por Laura era la que se hacían casi todos porque, tras reiteradas denuncias en la Seccional 6a nunca encontraron una solución, «ni siquiera parcial», a sus planteos de vidrios rotos, desmanes, riñas callejeras, robos y venta de drogas.

«Hace dos años que venimos haciendo denuncias en la comisaría y en la Intendencia, pero hasta ahora no habíamos tenido ningún apoyo definitivo para terminar con esta situación», comentó Julio Olveira, uno de los vecinos que integra la comisión de la zona.
Ante la falta de respuestas, Olveira reconoce que la gente empezó a no realizar más denuncias, «porque son inconducentes».

Esta visión crítica de la seccional, que se encuentra ubicada a un par de cuadras, es compartida por el resto.

«Hasta ahora venían, veían lo que pasaba y no hacían nada. La respuesta de la Policía no ha sido buena», subrayó Marianela, quien junto a su esposo decidió acudir a la concentración para tener una actitud activa en la resolución del problema.

Otros, aún más críticos, como Daniel -propietario de un comercio-señalan que es «totalmente inoperante», ya que «a 50 metros de la comisaría venden droga y todo el mundo lo sabe».

TE COBRAN PEAJE»
Tanto vecinos como comerciantes aguardan que la clausura del «Interbailable» sea definitiva.

«El 90% de los que viene acá son chorros y malandras, no hay excepción y eso hace que la gente de mediana edad e incluso los jóvenes no se animen a salir en la noche ni en la madrugada porque te cobran peaje», afirmó Daniel, expresando el sentir de la mayoría.
Por su parte, Enrique, con comercio hace 33 años, manifiesta su indignación porque «parece normal que los chiquilines de 15, 16 y 17 años rompan todo; la gente que vive se quiere ir y los comercios sufrimos todo esto».

Una de las cosas que más le molesta es que muchos de los jóvenes «aparecen tirados por todos lados» y eso ahuyenta a la clientela. «Los comerciantes tratamos de abrir después de que todos se vayan».

Por su parte, Marianela señala que el ambiente «es bastante complicado». Ella vive «en carne propia» el problema porque «muchas veces siento por las noches que se trepan a mi edificio para entrar al baile sin pagar».