Derecho privado en el nuevo Instituto de Empleo

Además, el gobierno anuncia que aportará cada año unos cinco millones de dólares para el Fondo de Reconversión Laboral, que financia diferentes actividades de capacitación y orientación laboral.

El Ministerio de Trabajo, junto a delegados sindicales y empresariales en la Junae, tienen el tema en la etapa final de estudio. Si bien inicialmente el gobierno pensaba incluir esta reforma en la Rendición de Cuentas, los plazos no dan y el el instituto se creará a través de una ley durante 2007.

Se creará una «persona pública no estatal» con funcionarios regidos bajo el régimen de derecho privado y el nuevo instituto será administrado por un directorio de siete miembros, tres del gobierno, dos del Pit-Cnt y dos de las cámaras. «Será un organismo de naturaleza privada, pero con fines públicos», dijo a El País el subsecretario de Trabajo, Jorge Bruni. El delegado sindical Héctor Maisselot también admitió que los acuerdos logrados apuntan a que «estará regido por el derecho privado con participación del sector público».

El Estado aportará dinero, una obligación impuesta en 2001 pero que no se cumplió en los últimos años. «Hasta ahora la Junae se mantenía básicamente con aportes patronales y de los trabajadores», indicó Bruni. El gobierno aportará unos cinco millones de dólares anuales, que llegarán a quince si se suman los demás aportes.

INDEPENDENCIA. En la práctica, ¿qué cambiará? Hoy la Junae funciona dentro del Ministerio de Trabajo y no tiene personería jurídica, algo que variará.

Bruni prefiere explicarlo así: «Así como en seguridad social el Banco de Previsión Social administra las políticas del Ministerio de Trabajo, en este caso el instituto ejecutará las políticas de empleo que se trazarán desde la órbita de la Dirección Nacional de Empleo (Dinae)».

El asesor letrado de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos, considera que el organismo será «más independiente y más especializado» en el tema empleo. Indicó que se ampliarán los cometidos: «No sólo vamos a dedicarnos primordialmente a la formación profesional, tal cual se establece en la ley por la cual se creó la Junae. También se asesorará al Poder Ejecutivo en materia de políticas activas de empleo, habrá financiamiento de microemprendimientos y asistencia técnica a las empresas que dan empleo». Algunas de estas funciones ya se desarrollan pero no están reconocidas en la ley.

Para elaborar la iniciativa, el gobierno se basó en un proyecto del Pit-Cnt y lo modificó. Pero la central obrera pretendía incluir más cometidos de los que luego quedaron registrados en el borrador del proyecto de ley. Los sindicatos entienden que el proyecto debe incluir la creación de un observatorio de empleo y de «sistemas de colocación».

«Lo fundamental es centrarnos en la administración del fondo de reconversión laboral. La Junae cumplió un ciclo, creemos que positivo, por más que posiblemente no se haya cumplido el objetivo primario de reconvertir la mano de obra, en un período de desindustrialización y modificación del mercado de trabajo», indicó Maisselot.

FIRME. Es un hecho que existe acuerdo y que la ley saldrá: el gobierno está decidido a avanzar en el tema, que además ha sido una bandera del Pit-Cnt desde hace unos cuatro años.

Las cámaras empresariales analizan el tema y en principio apoyarán la creación del instituto. «Veremos si todos podemos alinearnos detrás de este proyecto. Sería algo bueno, una señal importante hacia la sociedad», afirmó Mailhos.

Los delegados empresariales igual tienen algunas discrepancias acerca de cómo se adoptarán las decisiones en el directorio del nuevo instituto: «Para nosotros es bastante duro pasar de un régimen de consenso, como hasta ahora, a un régimen donde las decisiones se tomarán por simple mayoría. Sobre todo porque nadie ha dicho que el régimen actual ha funcionado mal. Esto es como el fútbol: cuadro que gana no lo tenés que tocar».