Desaceleración de ventas al por menor preocupa a comerciantes

El índice de las ventas minoristas a precios constantes que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó en enero-agosto una suba de 6% frente al promedio de igual período de 2004, la menor variación desde principios de año. La suba se compuso de un alza de 7,9% de las ventas de alimentos, y de 4,1% de las de otros productos.

En el caso de los servicios el aumento acumulado en enero-agosto respecto al mismo lapso de 2004 fue de 4,2%, similar a la de los meses previos.

Los datos oficiales revelan que mientras las ventas de servicios presentan alzas acumulativas moderadas pero constantes, las del comercio minorista muestran señales de enlentecimiento. En el mes de agosto el comercio al por menor vendió 4,5% más que en igual mes de 2004, una variación interanual menor que la de los meses previos, con la única excepción de mayo y junio. En tanto, las ventas de servicios resultaron en agosto 11,6% más altas que las del mismo mes de 2004.

Algo similar ocurre con el empleo en estos sectores de actividad. En el caso de los comercios al por menor, el personal ocupado en los ocho primeros meses del año resultó, en promedio, 7,7% más alto que el de enero-agosto de 2004, la menor suba desde que comenzó el año. Los servicios, sin embargo, vienen registrando una mayor firmeza en la ocupación de mano de obra, presentando en enero-agosto un incremento acumulado de 5,3%, en línea con los de los meses previos.

PREOCUPACION. A los comerciantes la situación les inquieta. La asesora económica de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, María Dolores Benavente, dijo a El País que «los desarreglos en la microeconomía» están generando un «retraimiento» en las decisiones de inversión de los empresarios y una «quietud» de parte de los consumidores que «es preocupante».

Benavente llamó la atención sobre los efectos que ello puede generar en el crecimiento de la economía —en tanto el proyecto de Presupuesto toma como primordial este factor— y lamentó que «no se aproveche la buena coyuntura para crecer».

«Los empresarios ven que a nivel macroeconómico las cosas están bien, el presupuesto es equilibrado, pero a nivel de la microeconomía» se están generando «inseguridades jurídicas», dijo.