Desesperanza republicana a un día de las elecciones

El escándalo político ya ha obligado a renunciar a algunos de los representantes que llegaron al poder hace 12 años: Tom DeLay, Bob Ney y Mark Foley, entre ellos. Y otros han visto su reputación mancillada.

Y cuando el presidente George W. Bush dejó de hablar de la imperiosa necesidad de «mantener el curso« en Irak, dejó a docenas de republicanos para que se las arreglaran por su cuenta, tras meses de votar contra los intentos demócratas de cambiar la estrategia en la nación árabe.

Joe Gaylord, un veterano estratega republicano, dijo que existe «cierta insatisfacción en las tres partes de la coalición republicana. Los conservadores sociales se sienten ofendidos por la manera en que se lidió con el asunto de Foley«, el representante que debió renunciar tras admitir haber enviado mensajes eróticos por correo electrónico a algunos adolescentes mensajeros del Congreso.

Y luego, dijo Gaylord, están los conservadores en materia fiscal, «que se están comiendo las paredes debido al aumento en los gastos del gobierno. Y también están los conservadores interesados en la seguridad nacional, que desean un plan para ganar la guerra«.

Aunque la evaluación de Gay-lord es compartida por otros estrategas republicanos, su perspectiva es única. Pues hace una docena de años, fue Gaylord el estratega que condujo a Newt Gingrich y a otros conservadores republicanos a reconquistar el control del Congreso a través de una campaña en que se exigían cambios a la entonces administración demócrata de Bill Clinton.

A juzgar por encuestas públicas y privadas, y por los cálculos pesimistas de los propios republicanos, pronto les llegará el turno a los demócratas. Alrededor de 50 escaños republicanos corren riesgo en los comicios de mañana, muchos más que los habituales.

«El hecho de que seguimos intentando convocar a nuestra base apenas días antes de las elecciones, y de que nuestra actitud es defensiva, antes que ofensiva, resulta algo problemático«, admite Tony Fabrizio, un consultor republicano.

Por su parte el representante Chris Chocola, republicano por Indiana, dijo que el riesgo es que «muchos republicanos no van a ir a votar (…) Los republicanos están algo desilusionados«.

a dos dias. Una nueva encuesta divulgada ayer revela que el Partido Republicano comienza a ganar terreno. El sondeo, efectuado entre personas que se declararon con intención de sufragar, otorga una ventaja de seis puntos a los demócratas (51 a 45 por ciento), en contraste con las diferencias de dos dígitos que aparecían en las últimas semanas.

La encuesta telefónica de la cadena ABC entre 1.205 adultos confirmó que la principal fuente para el descontento es la guerra en Irak, que colocó el nivel de aprobación del presidente George W. Bush en un 40 por ciento, el más bajo para un mandatario antes de elecciones legislativas en 50 años.