DGI detectó irregularidades en aportes de grandes compañías.

La Dirección General Impositiva (DGI) empezó a «apretar las clavijas» y movilizó a sus inspectores para bajar la evasión. Fue así que realizó un operativo sorpresa en todas las zonas francas del país, donde detectó «empresas de papel» e «irregularidades en el pago de impuestos» que implicará a decenas de firmas la reliquidación de tributos por «cifras millonarias», informó ayer a El Observador Pablo Ferreri, director de Rentas.

La DGI también comprobó en sus controles anuales que de 50 grandes contribuyentes cuya documentación fue revisada, 41 deberán reliquidar impuestos por un total de US$15 millones. Si bien esa cifra «es alta -dijo Ferreri-, igual «la cultura tributaria de esas compañías mejoró enormemente», afirmó.

De acuerdo a un documento de Rentas, la mayoría de los controles (53,1%) a los grandes contribuyentes correspondió al sector «comercio al por mayor y al por menor», donde se incluyen los shopping. En ese rubro hubo cuatro cadenas de tiendas que deberán pagar impuestos que evadieron por US$ 1,5 millón cada una. El 25,5% de las actuaciones fueron a la industria manufacturera y la construcción; 12,2% a los servicios; y 8,2% a actividades financieras y de seguros.

Los grandes contribuyentes son 250 empresas y representan el 50% de la recaudación del organismo. Se les brinda una atención personalizada y 50 de ellos son inspeccionados exhaustivamente todos los años.

Al explicar la nueva estrategia inspectiva, Ferreri señaló a El Observador que se trata de «compensar la rebaja programada del IVA, que tiene un costo fiscal importante, y además continuar con el franco combate a la evasión y asegurar un marco de competencia legal a los comerciantes honestos, que son la mayoría. Por eso la DGI reforzó la actividad fiscalizadora y se están obteniendo resultados positivos», afirmó. La evasión del IVA se ubica actualmente en 16,1% y, según estimaciones oficiales, la «tendencia es a la baja».

Enclaves Ferreri explicó que los trabajos «de inteligencia fiscal» hacia las zonas francas empezaron a fines de 2010 con el procesamiento de datos de organismos como Aduanas, Banco de Previsión Social, la propia DGI y de otros contribuyentes porque a través de sus compras o ventas se pueden detectar movimientos de mercadería y sus aportes al fisco en su vinculación con las zonas francas.

El jerarca señaló que la semana pasada se citó a un centenar de empresas sobre las que hay sospechas de una mala liquidación de tributos o que hacen actividades para las que no fue creado el régimen. Comentó que apoya el sistema de zonas francas que son centro de desarrollo y afirmó que «las desviaciones del régimen se dan en general y no en una de ellas en particular». Ferreri prefirió no explicar los detalles de las maniobras, pero en líneas generales hubo problemas con las declaraciones de mercaderías y otras que aparecieron para su venta en el territorio nacional.

Las zonas francas pagan algunos impuestos y su operativa por ley está orientada hacia el exterior del país. Si la mercadería de zona franca ingresa a territorio deberá pagar tributos como cualquier otra empresa.

Las zonas francas son hoy el tercer bloque al que exporta Uruguay después del Mercosur y la Unión Europea.