Diálogo sigue en Nueva York, sin acuerdo a la vista

La residencia del embajador uruguayo ante Naciones Unidas, Elbio Roselli, fue el escenario anoche para una reunión de la delegación uruguaya encabezada por el director general de Cancillería, José Luis Cancela, en la que se valoraron los términos y el ánimo en que se encarará la cita con Argentina, bajo los buenos oficios de la Corona española.

En ese sentido, reina optimismo en la delegación uruguaya, no por grandes resultados ni definiciones en esta instancia, sino porque se entiende que la cita es una nueva oportunidad de confirmar el clima de diálogo que selló las reuniones de Madrid del pasado mes de abril.

En los hechos, estas nuevas reuniones de hoy y mañana, en las oficinas que tiene Juan Antonio Yáñez Barnuevo en Nueva York (en la calle 2 y 47 de Manhattan) en su condición de embajador de España ante la ONU, permitirán avanzar en el terreno a partir de intercambio de información técnica, pero no irán más allá de ello porque hay un mojón que se considera indispensable: las elecciones del 28 de octubre en Argentina.

Hasta que los comicios presidenciales no ocurran, difícilmente se avance en una salida política, coinciden en señalar los integrantes de la delegación uruguaya.

Las delegaciones de técnicos tendrán seis representantes cada una y España seguirá trazando la vía de la facilitación a través de tres delegados. Además de Cancela, integra la delegación uruguaya la directora de Medio Ambiente, Alicia Torres. Por el lado argentino, la jefa de delegación es la directora general de la Consejería Legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerruti, y el jefe de gabinete de la Cancillería, Alberto D`Alotto.

La voluntad de diálogo ya quedó expresada en el viaje de las delegaciones hacia Nueva York, ya que ambas coincidieron en el vuelo, donde tuvieron oportunidad de conversar.

Pero, de todos modos, Argentina no dejará pasar la oportunidad de volver a insistir con la relocalización de la planta de Botnia, aspecto que entiende central. «Se planteará en primer término el cambio de ubicación de la fábrica porque no existe razón lógica para instalarse», según adelantaron portavoces de la delegación de Buenos Aires. Esa posición la intentarán defender con razones ambientales, sociales y económicas, tal como lo han hecho en instancias anteriores.

Por su parte, Uruguay señalará que en la Declaración de Madrid acordada el mes pasado (ver nota aparte) no se apela al término «relocalización» sino «localización» de la planta, para lo que Uruguay «cuenta con argumentos técnicos», subrayó Cancela. «Si Argentina hace otro planteo, se escuchará», apuntó.

Asimismo, el diplomático uruguayo descartó que el embajador Yáñez vaya a formular alguna propuesta, concretamente la referida a la creación de una «zona verde» en Fray Bentos con monitoreo conjunto, apoyado por un organismo internacional. «Yáñez se ciñe a su función de facilitador, no esperamos que el embajador avance en planteos en este momento del diálogo», aseguró Cancela. También Argentina cree que no será esta instancia la oportuna para plantear la llamada «zona verde». Dice que no está en la agenda de trabajo y que antes hay «muchas incógnitas» para analizar.

En ambas delegaciones existe la convicción de que antes de propiciar una nueva reunión de carácter político -que debería estar encabezada por los dos cancilleres- es probable que se den al menos otras dos reuniones técnicas. Este será el último punto que se tratará en Nueva York, cuando el embajador Yáñez fije nuevas reglas y lugares para estas reuniones. Yáñez ofrecerá hoy al mediodía un almuerzo a ambas delegaciones.