Díaz sale al cruce de las presiones

Evitó referirse al paquete de medidas dirigidas al descongestionamiento de las prisiones, pero fuentes ministeriales consultadas por El País señalaron posteriormente que este proyecto de ley se terminaría de redactar durante la semana próxima y sería presentado —posiblemente— luego de la comparecencia del ministro en la Cámara de Diputados, prevista para el 7 de abril.

Díaz sostuvo que al asumir en la cartera se encontró con una situación «extremadamente dificultosa», en algunas áreas «caótica», y que el sistema penitenciario era sólo una de las áreas en problemas. Al concluir la rueda de prensa el ministro dijo, sonriendo, que proyectaba tomarse «un fin de semana largo» de descanso, puesto que no había tomado el asueto de Semana Santa.

Entre las medidas que adoptó en sus primeros días de administración, Díaz destacó aquellas que tenían que ver con «bienes públicos» del Ministerio, concretamente la flota automotriz asignada a las jerarquías. Se refirió también a la derogación de dos decretos, el que habilitaba a la Policía a practicar razzias y el que la facultaba para desalojar trabajadores que estuvieran ocupando empresas. En materia de seguridad pública, Díaz señaló su intervención en los episodios del local del Interbailable que derivaron en su cierre temporal y tres operativos antidrogas, en uno de los cuales se detuvo a uno de los mayores narcotraficantes con una importante cantidad de pasta base de cocaína.

CAOS ORGANIZATIVO. «Encontramos un Ministerio en una situación de extrema dificultad para el desarrollo de sus cometidos fundamentales», aseguró Díaz.

Como ejemplo de ello se refirió a los 1.200 funcionarios con que cuenta sólo la secretaría de Estado y señaló que muchos de ellos se hallan en «situaciones de inequidad».

Agregó que en la sede ministerial hay muchos policías ejecutivos que cumplen tareas administrativas, en comisión, y que se propendería a que todos los funcionarios del subescalafón ejecutivo cumplan tareas de orden netamente policial.

En otro aspecto, Díaz comunicó su decisión de reorganizar el servicio policial en Montevideo, retornando al esquema de comisarías barriales. «Tenemos una situación donde se fue quitando potencialidad a lo que siempre fue un instrumento básico de la Policía, sobre todo en Montevideo, que son las comisarías», argumentó. El ministro dijo que se habían «desmantelado» estas unidades en pos de una «estrategia no muy definida y reglamentada de comisarías de distritos». Para subsanar este problema se dispuso el regreso al sistema anterior y para ello debió firmar un decreto mediante el cual hace posible que oficiales con el grado de comisario inspector sean jefes de comisarías, cargo que era ocupado exclusivamente por comisarios. «Teníamos más comisarios inspectores que comisarios, lo cual hacía una situación caótica», apuntó.

CARCELES. De manera explícita Díaz evitó referirse al tema carcelario, argumentando que ya había hablado largamente del mismo. Distintas consultas realizadas por El País con fuentes ministeriales permitieron establecer que el proyecto de ley dirigido a descongestionar las cárceles está ahora a estudio de los asesores del ministro, en un equipo de trabajo que encabeza el subsecretario Juan Faroppa.

De la misma manera Díaz no quiso precisar los alcances de sus declaraciones durante una entrevista concedida a El País (publicada en la edición del domingo pasado), donde dijo que había una «operación política» contra el paquete de normas por parte de la oposición.

TEMAS A ESTUDIO. Tres temas fueron derivados al estudio de lo que el ministro Díaz definió como «comisiones honorarias».

Una se dedicará al estudio de la «seguridad rural», donde Díaz precisó que no sólo estudiaría el fenómeno del abigeato. Otra fue destinada al estudio de la «seguridad en el transporte colectivo urbano». Por último, una comisión con integración mixta de Interior y Salud Pública que analizará el problema sanitario en las cárceles y la creación de un hospital penitenciario.

Presupuesto con muchas limitaciones

El plan de gastos e inversiones para el Ministerio del Interior no dará lugar a grandes cambios para este año, según consultas hechas al director general de la Secretaría de Estado, Jorge Jouroff. Las prioridades en el presupuesto de la cartera estarán en gastos de alimentación para el sistema penitenciario, gastos de sanidad para el mismo, infraestructura, equipamiento para los policías —compra de uniformes, entre las prioridades de este capítulo— y mejoras al sistema informático, sobre todo en las unidades del área metropolitana.

En materia salarial este año no habrá cambios, aunque el propio ministro José Díaz indicó que ya se estaban estudiando fórmulas para mejorar «a las franjas más sumergidas» de la fuerza policial, es decir el personal subalterno de bajo rango.

Uno de los temas que la actual administración viene analizando es el relativo al servicio 222. «Nos encontramos con una situación mucho más complicada de lo que esperábamos», admitió el director Jouroff al ser consultado sobre este extremo. El Ministerio del Interior baraja fórmulas que permitan ir eliminando paulatinamente la llamada «hora extra del policía» y subir gradualmente los salarios.

En este sentido el jerarca ministerial señaló que la situación más preocupante es la de la Jefatura de Policía de Montevideo, la que, a diferencia de las jefaturas del interior, paga de sus propios fondos el servicio a los policías y luego cobra al contratante. «Esto ha convertido a la Jefatura en una especie de organismo financiero», señaló Jouroff. Por esta razón la jefatura ha venido denunciando su situación deficitaria desde las administraciones anteriores. Los mayores deudores son organismos públicos y, entre ellos, los organismos de enseñanza y el Inau que contratan estos servicios.

Nueva cárcel

Tres edificios pertenecientes a Ancap son estudiados como posibles prisiones, en el plan de descongestionamiento sobre el que viene trabajando el Ministerio del Interior. «Tenemos oficializada la oferta de tres inmuebles de Ancap, aunque no puedo decir en qué zonas, así como otras posibilidades que estamos estudiando», dijo Díaz.