Diferendo entre ANCAP y el Ejecutivo por supergás

POR MARCELA MORETTI DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

El Poder Ejecutivo considera “indebida” la propuesta de asociación impulsada por ANCAP con Acodike y Riogas para participar del envasado y la distribución de gas licuado de petróleo (GLP o supergás), y está dispuesto a observarla si el Directorio del ente no da marcha atrás, dijo ayer el ministro de Industria, José Villar.
En tanto, el presidente de ANCAP, Jorge Sanguinetti, afirmó a El Observador que será el Directorio del ente el que resolverá el curso de acción en este tema.

Sanguinetti señaló que la petrolera estatal maneja un expediente interno, elaborado por los servicios técnicos, que marca tres caminos posibles. Uno ya está descartado y supone que la situación del mercado continúe incambiada: ANCAP produce y provee el producto y Riogas y Acodike gestionan las plantas de envasado del ente y distribuyen.

La alternativa que impulsa ANCAP, y que Villar cuestionó ayer, consiste en la creación de cuatro sociedades. La idea es asociarse tanto con Riogas como con Acodike –por separado– por un lado para envasar y por otro para distribuir supergás.

“Esta asociación manejada de esta manera no es ni buena ni mala, es indebida, o sea no se debe manejar así”, afirmó ayer Villar en declaraciones a radio Montecarlo.

La tercera opción –que parece acercarse más a la visión del Ejecutivo– es que la petrolera estatal se dedique a envasar su producto en sus plantas, y luego venda el supergás a los distribuidores existentes y a los que puedan ser autorizados por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea).

Fuentes del sector dijeron a El Observador que ANCAP ya pidió presupuestos en Argentina y Brasil para tercerizar la recarga de garrafas. Sería una solución transitoria y de emergencia, mientras adquiere la técnica para envasar. El ente también realizó contactos con actuales y ex empleados de Riogas y Acodike en las plantas.

“Nosotros creemos que hay que abrir el mercado y esto ya lo ha expresado la Ursea”, afirmó Villar. Agregó que todavía “no se llegó a un acuerdo” con ANCAP, pero afirmó que “en los próximos días podría considerarse la revisión de la decisión que tomó el Directorio”.

Villar no se quedó allí y señaló que “en última instancia” el Ejecutivo “puede observar la decisión” del ente, lo que por ahora no se ha hecho para “evitar esa situación incómoda”. “No veo que se cristalice una asociación de Ancap con estas empresas”, concluyó.

La estrategia de ANCAP enfrenta además escollos regulatorios y legales. El reglamento elaborado por la Ursea para regular la actividad comercial del sector establece que los agentes “no celebrarán acuerdos o desarrollarán prácticas concertadas entre ellos, ni adoptarán decisiones de asociaciones de empresas o conductas de abuso de posición dominante que tengan por efecto impedir, restringir o distorsionar la competencia y el libre acceso al mercado”.

En la misma línea, la ley de creación de la unidad reguladora establece que ese organismo debe prevenir conductas anticompetitivas y de abuso de posición dominante en las actividades de la industria con el objetivo de defender la competencia, respetando el principio de igualdad.