Diluvio colapsó calles y movilizó a vecinos.

La alerta amarilla emitida ayer por la Dirección Nacional de Meteorología alcanzó su mayor intensidad sobre la hora 19, cuando una copiosa lluvia cayó sobre Montevideo. El efecto fue casi inmediato. Calles inundadas, autos flotando y contenedores deslizándose por las calles fueron postales de una ciudad colapsada por el temporal. El Comité Departamental de Emergencias informó que nueve personas debieron ser evacuadas en la zona del Cerro.
Para hoy, las predicciones no son muy auspiciosas. Meteorología prevé cielo nuboso y cubierto con precipitaciones (algunas puntualmente abundantes) y tormentas. Los vientos serán algo fuertes y fuertes, con ocasionales rachas de muy fuertes en zonas costeras y de tormentas. Para mañana, se pronosticó descenso de temperatura con probables chaparrones en zonas costeras.

Cuando comenzaron las intensas lluvias ayer por la tarde, los teléfonos de la Dirección Nacional de Bomberos empezaron a sonar incesantemente. Desde allí, se informó a El Observador que en el momento de mayor temporal se registraron llamadas de auxilio desde varios puntos de Montevideo. Por la zona del zoológico se observaron autos que se deslizaban por la calle Rivera. Más al centro de Montevideo, por la avenida del Libertador y La Paz el tránsito era casi imposible. Los ómnibus tenían sus ruedas cubiertas por el agua que desbordaba las bocas de tormenta. Daniel Soria, del Centro de Coordinación de Emergencia Departamental, dijo a El Observador que se recibieron algunas llamadas por casas inundadas.

Pero un par de horas después, cuando la lluvia ya había cesado, el agua comenzó a transitar por sus carriles normales y los canales pluviales empezaron a cumplir con su cometido.

Bomberos recomendó cortar el suministro de energía eléctrica en algunas zonas de Pocitos y Punta Carretas, ya que el agua se estaba filtrando peligrosamente hacia algunas estaciones subterráneas de UTE. Asimismo, desde Bomberos se informó que cada vez que llueve copiosamente se producen atascos e inundaciones en las calles en varios puntos de esos mismos barrios. Por otra parte, en algunos balnearios de Ciudad de la Costa, como El Pinar, el temporal de viento provocó la caída de árboles y numerosas ramas.

Inundados. “Mac Eachen es un río”, dijo Raúl, un vecino de Pocitos Nuevo a El Observador. Vive en la calle Bado a media cuadra de Mac Eachen. Cerca de la hora 21 todavía los vecinos estaban en la calle. Raúl, de 65 años, estaba de short y sin remera, al lado de su auto con puertas abiertas y el capot levantado. La lluvia había descompuesto el vehículo.

“Fue impresionante, el agua llegó a más de un metro. Hubo cuatro autos que quedaron cubiertos por el agua”, explicó. Comentó que cuando se producen estas lluvias fuertes, el agua comienza a bajar por Mac Eachen, viniendo desde el parque Batlle arrastrando todo lo que encuentra a su paso. “Vienen los ingenieros, se han mejorado cosas, pero siempre es complicado. Por acá abajo corría el arroyo de los Pocitos”, informó.

Por Mac Eachen, una vecina mostró con sus manos a la altura que había llegado el agua. Y era aproximadamente un metro y medio.