Disturbios en marcha contra reforma de Chávez

La marcha, que congregó a varios miles de estudiantes, giró en torno al rechazo a la iniciativa reformista que entró esta semana en la etapa final de debate en la Asamblea Nacional (Parlamento), instancia en la que se da por descontada su aprobación.

De los miles de jóvenes que recorrieron las calles de Caracas al grito de «¡Reforma no, democracia sí!», sólo cuatro pudieron acceder al recinto de la Asamblea y reunirse con algunos diputados, tras ser trasladados hasta allí en una camioneta blindada de la Guardia Nacional y en compañía de efectivos antimotines.

La multitud había sido detenida por las barreras conformadas por centenares de efectivos de la policía unas seis cuadras antes de llegar a la Asamblea Nacional. Sin embargo, los manifestantes lograron quebrar la resistencia de las fuerzas del orden y avanzaron cuatro cuadras más, límite al que había sido autorizada la movilización.

La situación motivó que los policías reprimieran con sus armas y con gases lacrimógenos a los manifestantes para impedir el ingreso masivo a la sede  del Parlamento. Los jóvenes respondieron lanzando piedras y botellas a las autoridades y a los simpatizantes del gobierno que se apostaron en el lugar.

Los delegados estudiantiles fueron recibidos por el vicepresidente de la Asamblea Nacional, Roberto Hernández, y otros 20 diputados con el fin de proponer que «la consulta sobre la reforma constitucional sea el 3 de febrero, para que haya tiempo de conocerla», dijo Stalin González, dirigente estudiantil de la Universidad Central de Venezuela, la más importante del país.

Si la Asamblea Nacional aprueba la reforma esta semana, habría vía libre para que el texto sea sometido a referéndum el próximo 2 de diciembre.

Sin embargo, el motivo de mayor descontento de los manifestantes responde a que la reforma no sólo se hizo a «espaldas del pueblo» sino que además constituye, por su contenido, una «violación a los derechos humanos», según declaró el vocero estudiantil, Yon Goicochea. En este proceso, el Congreso de Venezuela votó, en la noche del lunes, a favor de aumentar las atribuciones del mandatario en el marco de las reformas impulsadas por Chávez que sustituirá 68 de los 350 artículos de la Constitución vigente (1999).

Entre las nuevas potestades, el presidente podrá «crear o suprimir provincias y distritos»; «administrar la Hacienda pública»; promover «oficiales en la Fuerza Armada»; así como remover al vicepresidente y nombrar a otros en ese cargo para los nuevos distritos creados.

El proyecto contempla otras modificaciones como la declaración de «estados de excepción» en los que el gobierno es la única fuente de información, tema severamente cuestionado por la oposición que considera una entrega de poder desmedido a la figura del presidente.