Dólar seguirá cayendo debido a la debilidad estadounidense.

Por su parte, la debilidad de la economía de EEUU, hace que expertos locales estimen que el billete verde seguirá cayendo en la plaza local al menos en el corto plazo

Esta semana el dólar interbancario volvió a caer y arrancó el mes perforando la barrera de los veinte pesos, pese a lo que han sido las constantes intervenciones realizadas por parte del gobierno, baja que se explica principalmente por la debilidad de la principal economía mundial en particular y del mundo desarrollado en general. Por el contrario, las divisas de los países emergentes tienden a apreciarse fundamentalmente por los importantes flujos de capitales que llegan a estas economías, debido a los diferenciales de interés favorables y a las alentadoras perspectivas de crecimiento. En esta coyuntura fue que se comenzó a manejar el concepto de «Guerra de divisas», el nuevo tópico de moda que se debate en los ámbitos económicos, y que inicialmente surge por las diferencias entre China y EE.UU., debido a que el gigante asiático mantiene artificialmente baja su moneda para ganar competitividad y mantener sus exportaciones, algo que es rechazado por la principal potencia mundial.
Al mismo tiempo, países como Japón, Corea del Sur, Brasil, Perú e incluso Uruguay, han aplicado iniciativas para evitar excesivas apreciaciones de sus monedas. En este volátil contexto, surgen dudas respecto a qué es lo que sucederá a nivel monetario y qué resta esperar para nuestro país, donde el billete verde sigue cabizbajo.

No me dejes caer
El economista de la consultora Oikos, Pablo Moya, dijo a CRÓNICAS que posiblemente el dólar siga cayendo tanto a nivel local como internacional, algo que en la interna tendría la ventaja de «contener la inflación en un nivel cercano al 7%», aunque igualmente prevé que ésta cerrará levemente por encima de esa cifra».
Por su parte, en el plano internacional «la recuperación de la economía de Estados Unidos sigue siendo muy inestable, por lo que no fomentaría una revalorización del dólar». En el informe Panorama Económico de la consultora, se detalla que es esperable que «las tensiones entre las políticas monetarias de las principales economías y las emergentes continúen en los próximos meses». Además, subraya que pese a los intentos de los emergentes por controlar el ingreso de capitales y de aplicar otras medidas complementarias para evitar la apreciación de sus monedas, «el fuerte crecimiento de sus demandas domésticas hará que sus tasas de interés no bajen lo necesario por lo que se continuaría con la apreciación de sus monedas». En el plano local, el peso seguiría subiendo frente al dólar «aunque de manera limitada» debido a que el gobierno «no está dispuesto a dejar caer el valor de la moneda estadounidense por debajo de determinados umbrales» y por el riesgo de que Brasil apueste a una mayor devaluación del real. Por su parte, la economista de la Cámara de Comercio, María Dolores Benavente, sostuvo que «las presiones en las divisas vienen dadas por el propio EE.UU. cuya débil recuperación económica aún no permite una revalorización de su moneda». Por ese motivo, entiende que en el corto plazo el dólar seguirá bajando, aunque «la pregunta es cuánto más se puede sostener esta suerte de extraño equilibrio con los países desarrollados tan débiles y los emergentes tan fuertes».
Benavente indicó que «los mercados entienden que continuará la debilidad del dólar y las tasas de interés internacionales reducidas por un buen tiempo», por lo cual «el gobierno uruguayo debería reducir su gasto de manera de generar recursos genuinos con los que comprar dólares y ayudar a sostener la divisa». «Lamentablemente ello no está ocurriendo y por el contrario, se asiste a intentos de reprimir el empuje de algunos precios de la canasta de consumo (cuota mutual, boleto), y para ello se comprometen más recursos fiscales a efectos de compensar a las empresas por el mantenimiento de dichos precios», concluyó.