Domingo sangriento, con más de 70 muertos en varios atentados

Dos atentados con coches bomba, los más sangrientos contra la comunidad chiita desde marzo pasado, causaron al menos 62 muertos y cerca de 150 heridos el domingo en las ciudades santas de Nayaf y Kerbala, en el centro de Irak.

En Nayaf, el ataque fue en los alrededores del mausoleo del imán Alí, el lugar santo más venerado por esta rama del Islam. La explosión del coche bomba, que se produjo al promediar la tarde a un centenar de metros del mausoleo, causó al menos 48 muertos y 90 heridos, según un balance de fuentes médicas.

Este atentado se produjo exactamente dos horas después de otro ataque suicida con coche bomba que causó 14 muertos y 57 heridos en una estación de autobuses de Kerbala, otra ciudad santa chiita iraquí situada 50 km al norte de Nayaf. Según varios testigos, el kamikaze intentó en vano penetrar en un centro de reclutamiento de la policía y luego se dirigió a la estación de autobuses, donde hizo estallar su vehículo.

El primer ministro iraquí, Iyad Alawi calificó de «deplorables» los atentados, y reiteró que «lo que está ocurriendo confirma que no se trata de ‘resistencia’, sino de organizaciones terroristas».

Por su parte, varios líderes religiosos chiitas, consideraron que el objetivo es originar una guerra civil, y pidieron a su comunidad que eviten cualquier tipo de respuesta a los ataques.

Estos actos de violencia se inscriben en la campaña lanzada por los insurgentes para minar el proceso electoral, seis semanas antes de los comicios del 30 de enero.

ASESINATOS. Por otro lado, en Bagdad, fueron asesinados tres empleados del centro electoral de Karj, en una importante arteria de la capital, a plena luz del día y a la vista de los transeúntes. Los atacantes tenían la cara descubierta, lo que habla de la impunidad en la que se desenvuelve la insurgencia.

«No es matando empleados como serán entorpecidas las elecciones, pero los terroristas tienen su propia estrategia», comentó el portavoz de una comisión electoral independiente.

Asimismo, fuentes policiales informaron que seis iraquíes murieron al norte de Bagdad, entre ellos cuatro jóvenes kurdos, y otros cinco cuerpos fueron descubiertos en esa zona. Una iraquí que trabajaba para el ejército estadounidense fue asesinada cerca de Tikrit, y un iraquí fue muerto y otros cuatro heridos en la explosión de una bomba en Dujail, según la policía.