Dudan que voto extrapartidario incida como en internas de 1999

En esta oportunidad, los empresas encuestadoras no se ponen de acuerdo acerca de si llegará a tener alguna influencia real el próximo domingo 27 de junio. Sí saben que existirá un cierto movimiento de ciudadanos colorados que votarán al precandidato nacionalista Luis A. Lacalle, y de frentistas que lo harán a favor de su rival, Jorge Larrañaga.

El Grupo Radar es el que otorga más influencia al voto extrapartidario con vistas al 27 de junio. Los estudios realizados por la encuestadora indican que tendrá un techo del 14%, aunque se trata de «una hipótesis máxima».

La última encuesta realizada por Radar, entre el 17 y el 22 de mayo, dio como resultado una posibilidad «muy cierta» de que el 7% del electorado apoye a un partido distinto del que votaría en octubre.

Este porcentaje estaría compuesto por un 5% de votantes frentistas y 2% de votantes colorados, que incidirían en la interna blanca.

Daniel Chasquetti, del Grupo Radar, recordó que en 1999 muchos frentistas votaron a Jorge Batlle y Juan Andrés Ramírez «para sacar al candidato oficialista, Luis Hierro, y al candidato del Herrerismo, Lacalle».

En cambio, para la empresa Cifra el voto extrapartidario está relacionado más que nada con los votantes colorados, y no tanto con los frentistas.

El sociólogo Felipe Arocena dijo que en el Partido Colorado la intención de voto es muy baja y, que algunos colorados optan por votar en la interna blanca. Concretamente, en este caso el favorecido sería Lacalle, ya que se trata de un voto por afinidad ideológica.

Según Arocena, es mucho menos claro que existan frentistas que piensen en votar al Partido Nacional.

El sociólogo quitó trascendencia a la creencia popular de que habrá votantes encuentristas que el 27 de junio optarán por Lacalle, en el entendido de que será más fácil derrotar al líder del Herrerismo que al de Alianza Nacional.

El voto frentista en la interna blanca será por afinidad, según Cifra. Pero Arocena aclaró que no habrá demasiados votos, porque «Larrañaga no es tan simpático para el votante frentista como lo era Batlle en 1999».

Agregó que el senador sanducero es eventual competencia directa para Tabaré Vázquez y que el propio líder encuentrista ha realizado campaña para que los frentistas voten en su partido. De esta manera, evitarían la situación que se produjo en las internas anteriores.

EXPECTATIVA. Equipos Mori, en tanto, sospecha que «es probable» que exista voto extrapartidario, pero «en alguna magnitud» que aún no se conoce.

Uno de sus directores, Agustín Canzani, advirtió que recién podría ser posible estimarlo con certeza en los días previos al acto electoral. Puntualizó que se trata de un fenómeno difícil de medir, en cierta medida porque es un voto «vergonzante» para la persona que asume ese comportamiento. Es un voto que en general «se hace explícito» después de haberlo efectuado, dijo el politólogo.

Canzani sostuvo que, «con las dimensiones que ha tomado la interna blanca, sólo incidiría si una cantidad importante de electores frentistas decidiera votar en el Partido Nacional, y todos en el mismo sentido». Pero aclaró que hoy no se detecta esta situación en las encuestas y que serían «muy pocos» los frentistas que votarían en la interna blanca.

Interconsult, en tanto, coincide en que —en principio— el voto extrapartidario no decidirá la interna blanca. Su director, Juan Carlos Doyenart, manifestó que algunos frentistas votarán a Larrañaga por afinidad, pero que no aparece como un número «importante» de votantes.

Advirtió que el Frente apela a que se vote en su interna para obtener la mayor cantidad de votos, y así dar una muestra de su fuerza. Pero indicó que «siempre habrá sectores que actúan por decisión propia» y que decidan participar en la interna blanca, «dado que en el Frente no se juega nada». Doyenart agregó que que el voto frentista a favor de Lacalle sería «insignificante».

En la empresa Factum, por su parte, prefieren no opinar del tema, ya que no lo han estudiado a fondo.