Economía va por ajustes por inflación futura y sin ‘gatillo’

El Consejo Superior de Salarios Público fue convocado para el lunes y los consejos del sector privado a renegociar los acuerdos o a extenderlos hasta junio de 2008. Y la política que impulsa Economía se topa con los crecientes reclamos y movilizaciones de los estatales que demandan inflación pasada, recuperación, cláusulas gatillo y no tener pérdidas salariales por la reforma de la salud.

Todos los ingredientes de una conflictividad creciente e intensa están sobre la mesa.

Desindexación. Fuentes del Ministerio de Economía dijeron a El País que esa cartera analiza si corresponde que los empleados públicos sigan ajustando sus salarios por inflación pasada en vez de hacerlo por la inflación esperada como en la mayoría de los privados.

Al ajustar por inflación pasada «se indexa algo (como el aumento de las verduras) que no se va a repetir» y se lo «está transformando en permanente», se indicó. El escenario económico se mantiene bajo presiones inflacionarias, muchas incontrolables para el gobierno, y fuera de las acciones sobre algunos precios administrados como las ya tomadas, el paso siguiente es la desindexación de los salarios ya que los aumentos se trasladan en muchos casos a los costos de las empresas y alimentan la inflación.

En el mismo contexto, para los Consejos de Salarios Privados se analiza «si es necesario tener el correctivo» por la diferencia entre la inflación que se verificó en el semestre y la que se había previsto. En este caso el hecho de tener el correctivo «genera expectativas de más inflación», dijeron las fuentes.

Convocatoria. El nuevo enfoque impacta en momentos en que el Ministerio de Trabajo plantea, o bien una extensión por seis meses de los más de 80 convenios salariales que se vencen en diciembre, o el inicio de una nueva negociación que establezca los aumentos hasta 2010 para que el año electoral no se vea perturbado por conflictos.

Algunos sindicatos están dispuestos a renegociar ahora nuevos acuerdos aprovechando la zafralidad de sus actividades, que les otorga una mejor posición para presionar mejoras. Es el caso del transporte de carga nacional, la bebida y también la industria frigorífica. Los convenios que se prorroguen un semestre mantendrán el ajuste salarial por la inflación proyectada, más una recuperación que va de 1,25% a 2% y un «gatillo» por si la inflación considerada en el ajuste anterior fue menor o mayor a la real.

Uno de los problemas de renegociar ahora nuevos aumentos salariales es que el Ministerio de Economía no ha informado oficialmente cuál será la nueva pauta salarial para los próximos años.

Por su parte, varios sindicatos del sector privado están en situación de conflicto o de negociación. En el transporte de carga, el sindicato llevó adelante medidas que implicaron el bloqueo del acceso al puerto de Montevideo. El gremio reclama un aumento en el salario mínimo de los choferes del transporte de carga nacional: que pase de $ 250 la jornada de ocho horas a $ 330 más el aumento dispuesto en la pauta salarial.

En tanto, la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida «intentará rediscutir» las condiciones en algunos de los cinco subgrupos, explicó el dirigente Richard Read. El sindicato de la bebida pretende fijar nuevas reglas vinculadas a la evaluación de tareas. En el caso de la industria frigorífica, los trabajadores admiten que «se beneficiarían mucho» si negocian ahora, con la zafra veraniega por delante.

El 31 de diciembre también se vencen los acuerdos de la industria de la alimentación, compañías aéreas, AFAP, tarjetas de crédito, sanitarias, peluquerías, cines y clubes deportivos, entre otros. En mayoría se trata de sindicatos con poco peso, que aceptarían extender el acuerdo salarial. La mayoría de los sindicatos con poder de movilización recién deberán negociar a mediados del próximo año: construcción, salud privada, transporte, metalúrgicos, comercio y textiles.

Públicos. Por su parte, los trabajadores de los entes autónomos y de la banca estatal paralizaron ayer sus actividades. Los entes convocaron a una concentración frente a Economía que tuvo una magra asistencia (600 personas). Los cuestionamientos a la conducción económica fueron severos y se criticó la reforma de la salud por su impacto en los trabajadores de las empresas públicas.

La paralización de actividades comenzó ayer en Montevideo a la hora 11 y se extenderá por 24 horas. En el interior culminó la pasada medianoche. En el acto, Jorge Bianchi (Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social) expresó que los gremios de los entes autónomos están «a favor» del contenido de la reforma sanitaria del gobierno, pero que se oponen a que el Estado deje de pagarles la cuota mutual e incremente a 4,5% o 6%, según el caso, los aportes al Fondo Nacional de Salud porque supone una «pérdida salarial».