Economía y el BCU decidieron mantener tasas sin cambios

Las autoridades económicas quieren seguir de cerca la evolución de la economía internacional y sus efectos en el país antes de seguir apretando el acelerador de una política monetaria contractiva.

En la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) de principios de diciembre se decidió una pausa en las tres subas anteriores en las tasas de referencia con un motivo similar al que se exhibiría hoy.

Precios. Luego de dos meses de bajas, el Índice de los Precios del Consumo (IPC) experimentó en diciembre un alza de 0,3%, por lo que en todo el año acumuló una suba de 8,5%.

Esa variación representó el mayor registro anual desde 2003, cuando llegó al 10,2%.

Ese hecho implicó que nuevamente -por segunda vez, en tres años calendario de este gobierno- no se logró cumplir la meta anual de suba de precios minoristas, la cual para 2007 estaba proyectada entre un piso de 4,5% y un techo de 6,5%.

En el primer año de gestión de este equipo económico la inflación había sido (4,9%) inferior a la pauta prevista para ese año, mientras que en 2006 el IPC subió 6,4%, en esa oportunidad sí, logrando ubicarse dentro del rango previsto.

Sin embargo, las medidas adoptadas a nivel oficial en el último trimestre tuvieron el efecto esperado por las autoridades- hubo deflación de 0,16%-, por lo que la suba de precios anual finalmente fue inferior a los dos dígitos.

Eso permite que en este año no se tengan que realizar dos ajustes salariales a los funcionarios públicos.

La tendencia descendente del indicador se vio también reflejada en que la tasa de 12 meses móviles bajó por cuarto mes consecutivo: a 8,9% en el año cerrado en septiembre, a 8,87% en octubre, a 8,58% en noviembre, y a 8,5% en diciembre.

Es interesante destacar que los economistas que responden mensualmente a la encuesta de expectativas del BCU habían previsto en la primer consulta del año una suba de precios muy inferior a la concretada, en mediana de 6,02%.

Por otra parte, tampoco la suba de precios en el año (+7,2%) de los precios de la canasta básica excluyendo los rubros más volátiles (tarifas, carnes, frutas y verduras), o sea la inflación subyacente, se ubicó dentro de la meta esperada por el gobierno para 2007. A su vez, si se descomponen los rubros que componen el IPC en transables -se comercian con el exterior- y no transables, se observó que los primeros subieron 9,53% -pese a la baja del dólar-, mientras que los segundos lo hicieron 7,9% en ese período.

Dentro de los transables, la inflación anual más elevada se dio a nivel de los alimentos y bebidas, una suba de 18,1%.

En este grupo, se destacó el incremento en el precio de las verduras, el cual se ubicó en 94% en todo el año, y fue la mayor alza de todos los bienes y servicios que componen la canasta.

A nivel de los no transables, los registros más importantes se dieron en los rubros enseñanza (+8,8%), y en vivienda (+8,7%).

Reunión. Ayer se reunió el Comité de Coordinación Macroeconómica integrado por la cúpula del Ministerio de Economía y del BCU donde se tomó la decisión de mantener sin cambios las tasas de interés, que cuenta con la resistencia de los servicios técnicos del Central que entienden que se debe seguir ajustando las tasas

Aunque se prefiera esperar la sensación en el BCU es que se debe estar alerta. Fuentes del banco dijeron ayer que la inflación subyacente -la que excluye los elementos volátiles- sigue “siendo alta” y cerró el año, según las distintas mediciones internas, entre 7,5% y 9%.

En el análisis está cómo pegará una desaceleración de la economía estadounidense sobre los precios internacionales de los commodities y su efecto en Uruguay. Una hipótesis marca que si EE.UU. confirma la desaceleración otras economías podrán sostener el crecimiento de la demanda mundial y eso daría soporte a los precios de los commodities que el país exporta o importa como el petróleo. Si eso no sucede, habría un efecto positivo porque los precios internacionales bajen pero negativos sobre las exportaciones.

En ese escenario se debe mover la política monetaria que a la vez de moderar las presiones inflacionarias no quiere convertirse en un elemento que juegue en contra. “Por ahora estamos tener información suficiente”, dijo la fuente, que recordó que las subas de tasas de interés del último trimestre de 2007 seguirán teniendo efecto en la primera mitad de 2008.

Aunque pesa el escenario externo, se toman más en cuenta variables domésticas como la expansión “muy fuerte” de la demanda interna -se destaca la explosión de consumo de fines de 2007 que “crece más que PIB” y se prevé el impacto de una muy buena temporada estival- que debe ser tomada muy en cuenta.

En el BCU se entiende que es “relevante” el resultado de las negociaciones salariales privadas de mitad de año. Si el gobierno consigue aumentos “razonables” no habría problemas en ese frente. A la vez se considera que la evolución de la productividad -que permite moderar el traslado a precios de los aumentos salariales- es “una interrogante” para 2008.

Mientras los servicios técnicos del BCU advierten sobre el impacto que tendrá una política fiscal “expansiva”, en el equipo económico la consideran “neutra” y destacan que el aumento de la recaudación “es contractiva” al sacar pesos del mercado.