EE.UU.: aprobar TLC para confrontar populismos

«El pueblo venezolano ha rechazado un gobierno personal. Ha votado por la democracia», afirmó Bush, en las que fueron sus primeras declaraciones tras la derrota del proyecto del presidente Hugo Chávez, sindicado como el mayor responsable del «populismo anti-estadounidense» regional, en el referéndum último.

De inmediato, abogó por la ratificación legislativa del TLC con Colombia, estancada ante exigencias mayormente del bloque demócrata de que el presidencia de ese país, Álvaro Uribe, presente evidencias de una mejora de la situación de los derechos humanos. «Me gustaría citar al primer ministro (canadiense, Stephen) Harper, quien ha dicho que el más grande temor en Sudamérica no es el gobernante de Venezuela, sino si el Congreso de los Estados Unidos rechaza el tratado de libre comercio con Colombia».

Para Bush, «eso sería un insulto a un país amigo y un mensaje contradictorio a un país gobernado por un presidente muy fuerte, que trabaja duro para enfrentar algunos problemas sumamente difíciles», en referencia al narcotráfico y al accionar de la guerrilla, en especial las FARC.

«La política de los Estados Unidos puede contribuir a promover la democracia y la estabilidad y, repito, si el Congreso no aprueba el TLC con Colombia, será un momento desestabilizante», afirmó.

sí a perú. El comentario de Bush se produjo pocas horas antes de la votación en favor de un TLC con Perú. El presidente de EE.UU. también había calificado como un «paso positivo para ambos países» la ratificación de ese tratado.

El deseo se tradujo en realidad. El Senado votó ayer por 77-18 el acuerdo y concluyó el proceso de ratificación del TLC con Perú.

El mercado bilateral de bienes, servicios y manufacturas actualmente asciende a los 10 mil millones de dólares. El gobierno peruano celebró la decisión que culminó una negociación iniciada hace 43 meses. Se espera que se active en julio del año próximo.

«Tenemos que ayudar a países como Perú que no van en la dirección de Venezuela», dijo el senador republicano Charles Grassley.

Este es el primer tratado de este tipo que pasa exitosamente las exigencias de la nueva mayoría legislativa. También es el segundo TLC aprobado por EE.UU. con un país sudamericano. El primero fue Chile, en 2004. Pero la ratificación del acuerdo con Perú fue con mayor holgura.

Desde el gobierno colombiano, que está a la espera de una decisión similar desde 2006, la votación se consideró «un buen presagio». Sin embargo, miembros del Congreso han expresado que ese país aún deberá esperar que se resuelva el TLC con Panamá antes que comience a tratarse el suyo.

En América Latina, México fue el primer país en suscribir un TLC con EE.UU., el llamado Nafta de 1994, conjuntamente con Canadá. En 2005 también se aprobó otro con Centroamérica y la República Dominicana (el TLC Eucard). Costa Rica, no incluido originalmente, aprobó su ingreso mediante referéndum en octubre.