EE.UU. asesorará a la Aduana para controlar envío de contenedores

A partir del enero del año próximo, expertos aduaneros activos o jubilados de Estados Unidos asesorarán a la Aduana uruguaya en la implementación de mayores controles del tráfico de contenedores hacia el país norteño para prevenir actos de terrorismo, dijo a El País el funcionario aduanero estadounidense Carlos Maza.

El especialista norteamericano, quien es agregado del Servicio de Aduana en la Embajada de los Estados Unidos en Uruguay, explicó que la iniciativa permitirá al organismo aduanero de este país optimizar el sistema «Lucia» de control de mercadería.

Además, podrá evaluar con mayor eficiencia los manifiestos (documentos aduaneros) electrónicos y fiscalizar el tráfico de contenedores. «Con el tiempo, los aduaneros de Uruguay se transformarán en expertos con conocimientos suficientes para detectar delitos de contrabando y subfacturación», explicó.

Durante una conferencia organizada el lunes 17 por la Dirección Nacional de Inteligencia en el Hotel Columbia, Maza explicó a jueces, policías y empresarios en qué consistía el «Programa Puerto Seguro».

Este sistema, creado por el gobierno de Estados Unidos para neutralizar una posible acción terrorista por mar, no se aplicará en Uruguay por el escaso movimiento de contenedores hacia el país norteño.

«Debimos identificar los puertos principales que tenían volúmenes más grandes de contenedores. No tenía justificación poner cinco funcionarios en este país para revisar manifiestos y documentos» de los escasos contenedores que parten hacia Estados Unidos, dijo.

ANTITERRORISMO. Luego de los atentados terroristas del 11 de setiembre del 2001, el Servicio de Aduanas de Estados Unidos ideó el «Programa Puerto Seguro» para tratar de neutralizar estrategias terroristas que utilicen el tráfico de contenedores como herramienta.

El programa prevé que los contenedores que se dirijan hacia Estados Unidos tengan un control estricto de su procedencia en el puerto de partida. Su documentación será analizada por funcionarios estadounidenses y de ese puerto, y los contenedores serán revisados con equipos de alta tecnología.

Al llegar a territorio norteamericano, ese contenedor no será controlado nuevamente, ya que llevará una inscripción de que fue manejado en base a reglas establecidas por dicho plan de seguridad.

En este momento, el gobierno está desarrollando la segunda fase de esta iniciativa que consiste en el asesoramiento de expertos aduaneros en 20 puertos del mundo.

Los especialistas norteamericanos trabajarán por seis meses, los cuales son prorrogables.

Según Maza, el trabajo de estos expertos en los puertos será, en un principio, permanente. Agregó que el sistema beneficiará a Estados Unidos porque tendrá un mayor control de los contenedores que llegan a sus terminales, al comercio mundial y al país donde se encuentra ubicado el puerto.

«Esta nación podrá identificar la subfacturación usando el mismo sistema de control y con ello recibirá más recursos», dijo.

IMPACTO MAYOR. Maza afirmó que el director de la Aduana norteamericana diagnosticó que el impacto del atentado hubiera sido superior si Al Qaeda hubiera utilizado barcos contenedores. Agregó que el 90% del comercio mundial utiliza la vía marítima.

El escenario, según el experto estadounidense, sería el siguiente: un contenedor con una pequeña bomba atómica llega al puerto de Nueva York. Cada año, millares de contenedores arriban a esta terminal.

Los daños serían enormes: miles de muertos y la paralización del comercio.

«Decenas de países en todo el mundo, que ahora tienen problemas económicos, no podrían superar esa situación», explicó Maza a El País.