EE.UU. dice que Uruguay es un peso pesado mundial

Hoy, en el hotel Radisson, se continuarán desarrollando en el contexto de una reunión de los ministros de Economía de Chile, Perú y México, organizada por Astori y el secretario del Tesoro de EE.UU., Henry. Paulson, quien llegó ayer a Montevideo.
Según dijo el subsecretario del Departamento de Estado para Asuntos Políticos, Nicholas Burns, desde aquel sábado las relaciones bilaterales se han vuelto «muy cercanas». A modo de ejemplo, afirmó que, en breve, los arándanos uruguayos, que fascinaron a Bush, comenzarán a ser exportados a EE.UU. A la vez, deslizó que su país está próximo a reducir los subsidios agrícolas (posibilidad que el presidente estadounidense había mencionado en Colonia) para facilitar el ingreso de más exportaciones uruguayas.
Asimismo, indicó que se avanzará en la cooperación energética, principalmente en la búsqueda común de diversificar la matriz energética mediante la producción de biocombustibles.
Por su parte, el subsecretario para Asuntos Hemisféricos, Tho-mas Shannon -un viejo conocido de Vázquez, debido a que* firmaron el tratado bilateral de protección de inversiones en no-
viembre de 2005- afirmó que EE.UU. quiere profundizar las relaciones comerciales con Uruguay «mediante cualquier instrumento» y que, por ello, respetará el contexto «político interno y regional en que se dan las negociaciones, avanzando a la velocidad que sea más cómoda para Uruguay».
Esta buena disposición es explicada por los funcionarios de Washington aludiendo al interés de EE.UU. en contribuir con la mejorar de la calidad de vida de Latinoamérica.
Pero, ¿qué es lo que motiva la atención especial en Uruguay?
De acuerdo a Burns, tanto Brasil como Uruguay son socios estratégicos y pertenecen a un bloque regional con el que EE.UU., según Shannon, quiere tener lazos políticos y económicos fuertes para impulsar el desarrollo y la estabilidad del continente.
En ese marco enfatizó, en varias oportunidades, la importancia de la participación de las tropas uruguayas en las misiones de paz de Naciones Unidas, dejando entrever que la continuidad de las mismas fue uno de los pedidos realizados a Vázquez. En esa línea, afirmó que, en la actualidad, «ningún país puede hacer ningún cambio solo» y que, por ello, incluso una nación pequeña y sin poderío económico alguno es tan importante para la primera potencia mundial.
«Fíjense en el papel que está desarrollando Uruguay en el mantenimiento de la paz en Haití, está adoptando una posición de líder. Hay ciertos papeles en los que un país puede, en términos boxeísticos, pelear en una categoría mayor a la que le correspondería por su peso», subrayó, para luego afirmar que las características de dinamismo, profundo nacionalismo y vitalidad que los estadounidenses descubrieron en Uruguay también están presentes en el gobierno. «Por eso pensamos que, a pesar de ser pequeño, pufide desempeñar un papel importantísimo», concluyó, indicando que esos atributos valorados a nivel mundial son los que abren las puertas del mercado estadounidense a productos uruguayos como los arándanos. t