EE.UU espera una relación ‘muy sólida’ con el próximo gobierno.

Así lo expresó el representante adjunto de Comercio para las Américas de Estados Unidos, Everett Eissenstat, ayer en Washington a medios de prensa uruguayos.

«Obviamente confiamos y esperamos tener una relación muy sólida con el próximo gobierno. Será el próximo gobierno el que ponga el énfasis, pero confiamos en avanzar. Esperamos continuar trabajando en el marco del TIFA, cualquiera sea el partido que asuma», declaró. Añadió que mantendrá «algún contacto» con miembros de la delegación que acompañará al presidente Tabaré Vázquez en su visita a Estados Unidos la semana próxima.

A su vez, señaló que la relación entre Uruguay y Estados Unidos trasciende a los gobiernos, debido a que tienen intereses comunes, como la democracia y la estabilidad económica, y sostuvo que la administración encabezada por Barak Obama está en la línea de «continuar» lo que venía trabajando su predecesor.

«Hay necesidad de continuar y no de hacer un corte. De hecho, en junio tuvimos una reunión muy importante, lo que demuestra que más allá del cambio de gobierno de Estados Unidos, seguimos trabajando en la misma dirección», manifestó.

Eissenstat señaló que el TIFA que tiene Estados Unidos con Uruguay constituye un «éxito en todo sentido» y es el más «sofisticado» y el más «avanzado», al menos en toda América Latina. «Es realmente un modelo que muestra una relación verdaderamente muy excepcional», sostuvo. «Lo estamos usando efectivamente para profundizar la relación económica y la amistad entre ambos países. Es un modelo que nos gustaría usar para expandir el diálogo con otros países», añadió Eissenstat.

En concreto, afirmó que con el TIFA se pudieron negociar protocolos sobre aspectos medioambientales, sanitarios y fitosanitarios, que sin ese marco no hubieran sido posibles y se mostró optimista en avanzar en otras áreas. A su vez, consideró que el acuerdo trasciende lo económico. «Esto es un legado que dejan los gobiernos de Estados Unidos y Uruguay, dada la importancia política que le han otorgado ambos países», sostuvo.

A mediano plazo, la intención es evaluar las áreas que ya están funcionando adecuadamente y continuar diálogos iniciados por agencias técnicas sobre aspectos sanitarios y fitosanitarios.

«Uruguay presenta muchas áreas interesantes para trabajar que sólo están limitadas por la creatividad de ambos gobiernos. Nos gustaría avanzar en, por ejemplo, educación e innovación y que Uruguay pueda convertirse en un centro regional de software», afirmó.

TLC. Eissenstat fue consultado también sobre si Uruguay había perdido no firmar un TLC con Estados Unidos o si el TIFA era una buena herramienta. Señaló que hay muchas formas de asociación válidas y que los TLC llevan un «tiempo enorme» de negociación y a su vez deben ser ratificados por el Congreso. «Por eso necesitamos continuar nuestra relación en el marco del TIFA», sostuvo. Añadió que el tipo de diálogo que se debe tener hacia un TLC es diferente e incluye temas como las compras del Estado y el comercio electrónico. Indicó que hay una «cantidad de formas» de negociar sin tener que llegar a un TLC propiamente dicho y que prefieren no limitarse a una larga negociación sino «aprovechar los mecanismos actuales y vigentes entre ambos países».

De todos modos, aclaró que un TIFA puede ser una buena base para un TLC. Por ejemplo, la temática medioambiental que está presente en el TIFA de Uruguay no sería necesario volver a discutirla o a abordarla en el caso que se decidiera avanzar hacia un TLC porque ya hay consenso.

Además, consideró que la postura de Uruguay respecto a la presencia militar estadounidense en bases colombianas no cambiará los intereses comunes y las conversaciones en materia comercial en curso.