EE.UU. proyecta su retiro de Irak

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, se refirió a la cuestión la semana pasada y dijo que «sería una negligencia no reflexionar sobre todos los aspectos que puedan sobrevenir», según informó el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe, en Guatemala, donde Bush está de gira.

El diario cita a responsables y asesores militares del Pentágono que solicitaron mantener su identidad en reserva, y señala que esta estrategia de retirada está basada en parte de la experiencia de EE.UU. en El Salvador, en la década de 1980.

Durante la guerra civil en ese país -acontecida entre 1981 y 1992- Washington desplegó militares de las fuerzas especiales para ayudar al ejército salvadoreño a luchar contra los rebeldes.

Los historiadores estiman que las fuerzas especiales permitieron profesionalizar progresivamente al ejército salvadoreño, y así evitar el involucramiento estadounidense a gran escala.

Consultado por la información publicada, Johndroe afirmó que Estados Unidos se concentra en el plan actual, que acaba de comenzar. «Harán falta varios meses antes de que podamos evaluar los resultados», explicó.

La estrategia actual de Washington, anunciada a mediados de enero por el presidente George W. Bush, prevé el envío de 21.500 soldados suplementarios, para acabar con la violencia en territorio iraquí.

Este plan de retiro, agrega Los Angeles Times, considerará las recomendaciones del Grupo de Estudios sobre Irak, así como los comentarios de Gates, en enero, que pidió al Congreso prever una opción alternativa por si la estrategia actual fracasa.

La elaboración del nuevo plan a desarrollar en Irak ocurre en momentos en que se vive un clima de extrema tensión en el Pentágono.

Algunos apoyan al nuevo comandante de la fuerza multinacional en Irak, el general David Petraeus, en favor de un refuerzo de tropas. Otros apoyan al general John Abizaid, ex jefe del comando militar en Medio Oriente, que pretende entregar el control de la seguridad a las fuerzas iraquíes.

Mientras se discuten los planes, un estudio revela que las guerras de Irak y Afganistán han provocado graves secuelas mentales, con un tercio de sus soldados en tratamiento. En ambos conflictos murieron 3.557 soldados. AFP Y EFE