EEUU dio vuelta la página y apuesta sus fichas al TIFA

El embajador de EEUU, Frank Baxter, que hasta ahora había alentado la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Uruguay, cambió la pisada y frenó la aspiración del empresariado uruguayo y de buena parte del gobierno que apoya concretar ese acuerdo bilateral.
Oficialmente ese camino había quedado trunco el año pasado cuando el gobierno de Tabaré Vázquez, fuertemente presionado por sus socios del Mercosur, desechó la idea. Sin embargo, Baxter y la Cámara Uruguay-EEUU albergaban la idea de poder concretar el tratado y así lo expresaban en público.

Pero el diplomático pidió ahora no “especular más con un TLC” y “aceptar lo que se tiene” para avanzar en materia comercial.

También aconsejó preparar mano de obra calificada que requieren las empresas que vienen a invertir y dijo que falta desarrollar el mercado de capitales.

Baxter, un firme defensor del libre mercado –que incluso ve bien la propuesta de Vázquez de intentar un TLC con Europa– dijo que Uruguay “tiene potencial” para crecer; que debe aprovechar “su ventaja de ser pequeño” y describió al país con una frase boxística: “Uruguay pega por encima de su peso”.

En su disertación de ayer en el Hotel Radisson, en el marco de un seminario organizado por Foro Uruguay y titulada “Relaciones Bilaterales en el Siglo XXI”, el diplomático jugó todas las fichas al acuerdo Trade Investment Framework Agreement (TIFA), firmado el 25 de enero entre Uruguay y EEUU, y dijo que “hay que aceptar las cartas que se nos dan sin necesidad de firmar más tratados”.

“Me parece que hay que poner el foco en el TIFA. No hay que especular sobre lo que podría ser un TLC. Los políticos pueden cambiar, las actitudes pueden cambiar, pero tenemos que ver lo que tenemos ahora y trabajar con eso”, dijo luego a la prensa.

Insistió con que el TIFA permite “hacer mucho” y comentó que hay áreas como software, turismo y servicios, donde “no hay límites”.

“Lo único que nos limita en ambos países son nuestras propias actitudes”, por lo que exhortó “adaptarse al mercado” y hacer negocios entre privados sin pensar que los gobiernos resuelven todo.

Mediante el TIFA, EEUU autorizó desde esta semana el ingreso de arándanos uruguayos y se negocia abrir el mercado para manzanas, peras y cordero sin hueso, rubro este último que se habilitaría dentro de un año.

“La carne ovina pasa por un proceso fitosanitario más lento”, pero el propio presidente George Bush pidió a los servicios agrícolas que le informen cada 45 días sobre los avances que se logran, reveló Baxter. También recomendó que Uruguay busque nichos de mercados como puede ser la comunidad latina; o concentrarse en las necesidades de un Estado, por ejemplo Minnesota donde Uruguay es muy conocido e incluso hay una estatua de Artigas. Dijo que el país “debe imponerse como una marca”, tal vez como “un centro tecnológico” de la región, y ser “sede regional” de empresas.

Ante un foro básicamente compuesto por empresarios, el embajador dijo que ve a Uruguay como una plaza estable con “un entorno favorable para invertir” donde “se respeta la propiedad privada” y el “libre cambio de divisas”.

De todos modos, marcó algunas debilidades como el mercado de valores que a su criterio debe desarrollarse porque de lo contrario “el capital de riesgo no vendrá”, “A los administradores de dinero les gusta el entorno pero no hay un vehículo para la inversión permanente financiera”, advirtió.

Recomendó también para recibir inversiones, “preparar y retener a trabajadores capacitados”. Incluso contó el caso de una empresa tecnológica que decidió no instalarse en Uruguay porque el país no contaba con una cantidad suficiente de técnicos.

Baxter repasó los acuerdos firmados, como el de protección de inversiones y el de cielos abiertos y remarcó que EEUU -“un mercado duro pero no impenetrable”- se consolidó entre los mejores destinos para las exportaciones de Uruguay disputándose el primer lugar con Brasil. Incluso, dijo que compra a Uruguay dos tercios más que Argentina y tres veces más que Alemania.