EEUU: dudan que más dinero reactive crédito.

Los hogares y las entidades crediticias pueden no dar demasiada respuesta al nuevo plan del gobierno de Estados Unidos para reactivar el crédito y el consumo debido al perjuicio económico de la caída de los precios de las propiedades y las acciones, así como a la profundización de la crisis económica, dijeron economistas.
Eso significa que los bancos pueden terminar por devolver la nueva liquidez a la Reserva Federal (FED) por medio de depósitos en el banco central.

El nuevo paquete de US$ 800.000 millones de la FED, destinado a combatir la crisis financiera, apunta a hacer el crédito más accesible a consumidores conmocionados que no están seguros de que quieran más deuda.

“Puede decirse que estamos escupiendo contra el viento”, dijo Michael Darda, economista en jefe de MKM Partners LP de Greenwich, Connecticut. “Los bancos no van a conceder muchos préstamos, porque temen –y con razón– que no se les devuelva el dinero”.

Las autoridades apuntan a estimular los mercados de créditos para estudiantes, compradores de autos, clientes de tarjetas de crédito y pequeñas empresas mediante un nuevo programa de US$2 00.000 millones. Con el respaldo parcial del Tesoro, la FED se convertirá en una nueva compradora en el mercado de crédito al consumo en momentos en que muchos tenedores tradicionales de activos, tales como divisiones bancarias extracontables, se han derrumbado o disuelto.

El anuncio de los nuevos intentos realizado el martes tuvo lugar en medio de crecientes críticas respecto de que los funcionarios se han concentrado de forma excesiva en salvar las firmas de Wall Street, último ejemplo de lo cual fue el rescate de Citigroup Inc. el domingo. El presidente electo Barack Obama insistió en los últimos días en que articulará un plan para ayudar al consumidor además de al sector financiero.

Poderes de 1966. Obama y los legisladores demócratas también impulsaron una respuesta más enérgica a la crisis inmobiliaria.

La FED contestó invocando la autoridad que se le concedió por primera vez en 1966 para comprar US$ 500.000 millones de valores respaldados por hipotecas emitidas por Fannie Mae, Freddie Mac y Ginnie Mae.

Junto con un plan de

US$ 100.000 para adquirir deuda empresarial de Fannie, Freddie y entidades bancarias nacionales de crédito para compra de viviendas, la medida constituye la mayor incursión del banco central en un tipo de flexibilización cuantitativa. Se trata de una herramienta heterodoxa de política monetaria que va más allá de establecer tasas de interés a corto plazo.

El banco central ya redujo su tasa referencial al 1%. “Las tasas se van a mantener bajas durante un período prolongado; el balance de la FED se va a expandir durante mucho tiempo”, dijo John Ryding, principal economista de RDQ Economics, Nueva York. “Como sostuvimos, representa una flexibilización cuantitativa muy importante”. (Bloomberg)