EEUU limitará ingresos de ejecutivos bancarios.

La crisis económica y los esfuerzos exigidos a los contribuyentes llevó al gobierno de Estados Unidos a poner un techo a las remuneraciones de directivos de empresas ayudadas con dinero público, mientras gigantes industriales de todo el mundo anunciaban masivas pérdidas y más despidos.
“Como parte de las reformas que estamos anunciando hoy (por ayer), los directores de empresas que reciben ayuda excepcional de los contribuyentes estadounidenses tendrán un tope de US$ 500.000 anuales en sus retribuciones”, dijo el presidente Barack Obama en un mensaje difundido por la Casa Blanca.

Obama anunció además que “la semana próxima, el secretario (del Tesoro, Timothy) Geithner anunciará una nueva estrategia para que el crédito vuelva a moverse, una estrategia que reflejará las lecciones de errores del pasado y sentará las bases para el futuro”.

Las negociaciones continuaban en el Senado estadounidense sobre el plan de reactivación económica que alcanza ya US$ 900.000 millones, llevando a los republicanos –apoyados por algunos demócratas– a exigir cortes drásticos en los gastos. (Ver página 17)

Depresión. Por otra parte, el primer ministro británico, Gordon Brown, llamó a los líderes mundiales a adoptar medidas de “estímulo monetario y fiscal” para “sacar al mundo de la depresión”, un término empleado por primera vez por el dirigente para calificar la crisis actual.

Más tarde, la oficina del primer ministro restó dramatismo a esa declaración, afirmando que Brown no había utilizado la palabra depresión de manera “deliberada”, sino que se trató de un lapsus. “No fue deliberado. No es lo que él piensa”, aseguró el portavoz de Brown.

Brown, que será el anfitrión de la cumbre del G-20, el 2 de abril en Londres, destacó ante el Parlamento británico la necesidad de que se llegue rápidamente a un acuerdo en las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

“El mayor peligro que acecha al mundo es el proteccionismo”, declaró Brown durante la sesión semanal en la Cámara de los Comunes.

El primer ministro británico insistió en “la necesidad de que todos los países se pongan de acuerdo” para concluir la Ronda de Doha.

Crean fondo. En tanto, los líderes de cinco países ex soviéticos, Rusia, Belarús, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán, acordaron crear un fondo conjunto de US$ 10.000 millones para hacer frente a la crisis económica, declaró el presidente bielorruso, Alexander Lukachenko.

La presión también se incrementó para el presidente Obama, para que retire la cláusula “Buy American” (Compre estadounidense) del plan masivo de estímulo económico actualmente debatido en el Congreso.

“El proteccionismo atrofia la economía mundial en su conjunto”, declaró el portavoz del gobierno de Japón, Takeo Kawamura, en alusión a la voluntad de Estados Unidos de proteger sus productos en tiempos de recesión económica para la primera potencia mundial.

El enviado de la Unión Europea a Washington, John Bruton, se declaró “razonablemente optimista de que el lenguaje (del plan) que eventualmente le sea sometido (a Obama) será un lenguaje razonable que podamos aceptar”, luego de que el mandatario estadounidense expresara reparos a la cláusula el martes.

China. En China surgieron indicios de recuperación económica en enero, cuando el índice de compras industriales subió a 45,3%, contra 41,2% en diciembre.

La industria se “sigue contrayendo en China, pero ahora se avista el final de la caída”, declaró Sherman Chan, analista de Moody´s Economy.com.

La prensa estatal china informó que los bancos nacionales habían otorgado US$ 175.000 millones en nuevos créditos en enero (una subida del 50% respecto a enero de 2007), bajo la presión oficial para ofrecer más préstamos y apoyar así a la economía.

También hubo noticias alentadoras en Europa, donde la actividad empresarial en los 16 países de la zona euro creció después de tocar su fondo histórico en diciembre.

Pero esas señales positivas para la economía mundial fueron ensombrecidas por los resultados de conglomerados mundiales, con pérdidas masivas y previsiones endebles para 2009, que demuestran la envergadura de la crisis (ver apunte y nota aparte). (AFP)