EEUU seguirá en Irak al costo que sea

En distintos programas de la televisión estadounidense, tanto el vicepresidente, Richard Cheney, y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, defendieron hoy el creciente costo de la posguerra en Irak y minimizaron las críticas al proceso de reconstrucción.

La tarea de Cheney y Rumsfeld fue tratar de convencer a la opinión pública de que, pese al tortuoso camino hacia la democratización, se logrará devolver la soberanía y normalidad al pueblo iraquí.

«EEUU será un lugar más seguro en los próximos años cuando concluyamos con éxito nuestra tarea en Irak, y cueste lo que cueste, en cuanto a bajas o recursos financieros, es mucho menos que tratar de recuperarnos de un próximo ataque a EEUU», enfatizó Cheney en entrevista con la cadena de televisión NBC.

Cheney opinó que la inacción y el fracaso no son una opción para EEUU, porque el costo que tendría que pagar por ello sería mayor.

Según las cifras más actuales del Pentágono, unos 292 soldados estadounidenses han muerto desde el inicio de la guerra en Irak, 154 de ellos desde que el presidente George W. Bush anunció el fin de las principales operaciones militares el pasado 1 de mayo.

No obstante, Cheney consideró que «el precio que hemos tenido que pagar» no es exagerado y «no me hace pensar que la estrategia es un fracaso o que debemos cambiarla».

Cheney no quiso predecir si EEUU pedirá más dinero en el futuro, más allá de los 87.000 millones de dólares que ha solicitado Bush al Congreso y de los 60.000 millones que el Poder Legislativo aprobó en abril pasado.

Consciente de las críticas, Cheney insistió en que «no se trata sólo de Irak», porque esas operaciones militares forman parte de «una continua operación de la lucha antiterrorista y es muy, muy importante que lo hagamos bien».
Explicó que tres cuartas partes de los 87.000 millones de dólares están destinadas a apoyar las operaciones militares y el resto para ayudar a Irak a restablecer el orden.

Cheney aseguró que pese a los continuos ataques contra las tropas de ocupación y otros retos, EEUU ha logrado restablecer la estabilidad «en la mayor parte de Irak», además de avanzar en la restauración de la electricidad.

También repitió su optimismo de que EEUU encontrará las armas de destrucción masiva que presuntamente poseía el derrocado gobernante Sadam Husein y que posiblemente están «escondidas» en la infraestructura civil.

Mientras, el secretario de Defensa vaticinó en un programa de la cadena televisiva CBS que «el Congreso aprobará los fondos», pese al creciente debate entre demócratas y republicanos sobre la estrategia de EEUU para la reconstrucción iraquí.

Al igual que Cheney, Rumsfeld enumeró los logros de EEUU en los últimos cuatro meses en Irak, desde la apertura de las escuelas, universidades y hospitales, hasta la creación de una fuerza de seguridad compuesta por 56.000 iraquíes.

«La meta no es pasar un largo tiempo en Irak. La meta es lograr una transición de la liberación a una situación en la que el pueblo iraquí toma responsabilidad por su seguridad y se encamina hacia un gobierno representativo», dijo Rumsfeld.

En el debate politizado sobre Irak, la oposición demócrata le exige explicaciones sobre su «estrategia clara» para la reconstrucción de ese país.
Algunos precandidatos demócratas para las elecciones presidenciales de 2004 volvieron a acusar al Gobierno de subestimar los costos de la ocupación.

El legislador Richard Gephardt dijo a la cadena Fox que la Administración Bush ha demostrado su «incapacidad y falta de voluntad de buscar la ayuda que necesitamos en Irak».

Mientras, el senador John Kerry comentó a CBS que el dinero solicitado «es el precio de la arrogancia y del error de cálculo» que exhibe el Gobierno.

(EFE)