Ejército de Bolivia alerta por proclamación de autonomías

La crisis y la división reinantes en Bolivia se agudizan cada vez más. En abierto desafío al gobierno central, los departamentos de Santa Cruz (el más rico del país), Beni, Pando y Tarija anunciaron mañana que se declararán autónomos de hecho. Esto representaría una fractura al país. El presidente Morales, que considera a estas iniciativas «sediciosas y secesionistas» -están al margen de la Constitución vigente- anunció un refuerzo policial y un alerta militar para esas regiones. Esto hace temer un baño de sangre ante eventuales desbordes.

En Santa Cruz, unos 130 representantes locales y de oposición a Morales aprobaron ayer en primera instancia el «estatuto autonómico« de ese departamento para tener un gobierno regional propio.

Este texto será presentado el sábado y se buscarán cientos de miles de firmas en Santa Cruz para convocar a un referéndum en el que los habitantes lo aprueben. Recién entonces operaría un gobierno departamental y un legislativo propio.

El vocero presidencial Alex Contreras señaló que organizaciones sociales afines al gobierno cercarán el sábado la capital de Santa Cruz en rechazo a la nueva norma impulsada por «las oligarquías« de esa región del oriente del país.

El principal mentor del estatuto cruceño, Juan Carlos Urenda, explicó que el preámbulo del estatuto autonómico establece que Santa Cruz busca reforzar la unidad nacional y los vínculos con los otros ocho departamentos del país, y rechazó las acusaciones del gobierno de que es «secesionista e ilegal«.

Sostuvo que entre sus 155 artículos, el estatuto contempla la posibilidad de darse una policía propia y de que en la región queden cerca de dos tercios de los impuestos que ahora entrega al estado.

El vicepresidente Álvaro García pidió en un mensaje televisado a los prefectos (gobernadores) de esas regiones aceptar a los gobernadores de esos departamentos que acepten el diálogo propuesto por el gobierno y aseguró que las autonomías «están garantizadas« en la Constitución que aprobó recientemente el oficialismo.

Sin embargo, Urenda indicó que la autonomía de la que habla la Constitución del oficialismo, y aún sujeta a dos referendos para su aplicación, «es un engaño« y que, al aplicarla a los pueblos indígenas de modo que puedan darse territorio y gobierno propios, hace «inviables« a las departamentales.

Los departamentos de Beni, Pando y Tarija también buscan la autonomía. En esas cuatro zonas, se espera que la proclamación se haga mediante cabildos o mitines abiertos.

El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, confirmó que el gobierno envió 400 policías a Santa Cruz, pero su colega de Defensa, Walker San Miguel, negó versiones sobre el envío de militares, y llamó «paranoicos« a los dirigentes cruceños que formularon denuncias en ese sentido.

Sin embargo, el propio San Miguel declaró a las Fuerzas Armadas en «emergencia» para proteger la propiedad pública y privada.

El propio Rada fue por demás claro: «Nuestra primera opción es el diálogo, pero si esto fracasa las instituciones de fuerza legal actuarán». El vicepresidente García reconoció que la «bifurcación» a la que llegó el país es de impredecibles consecuencias.

En Bolivia, la división de la población provoca que la violencia esté a flor de piel. A fines de noviembre, cuando la Asamblea Constituyente -o mejor dicho, los asambleístas oficialistas y sus aliados- aprobaron el texto de la nueva Carta Magna, dentro de un liceo militar en Sucre, provocó los mayores desbordes populares en lo que va del gobierno de Morales. Cuatro personas murieron por las refriegas.

En los casi dos años de este gobierno 27 personas han fallecido durante las refriegas.