El ajuste de enero al sector público será del orden de 13%

Varios sindicatos estatales realizaron ayer un paro general reclamando un adelanto del ajuste de enero que ya fue descartado por el gobierno y preparan nuevas medidas de lucha, pero el gobierno reafirmó que no cederá en adelantar aumentos este año. En la decisión gravita la inquietud oficial sobre la evolución de la inflación, que se espera que se ubique a fin de año por debajo de 9%

«No se justifica adelantar el ajuste porque no hay rama de los públicos que tenga pérdida de salario real en 2007 respecto a 2006, aún con una inflación que la que prevén los analistas para este año, que es de 8,7%», dijo a El País Daniel Mesa, asesor del Ministerio de Economía e integrante de la mesa de negociación del gobierno junto al subdirector de la Oficina Nacional de Servicio Civil, Humberto Ruocco y al subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Conrado Ramos.

Ramos, en tanto, señaló que el gobierno no quiere «despertar expectativas inflacionarias».

«Si se desembolsa dinero a cuenta de la inflación pasada, se alimentan las especulaciones inflacionarias», razonó el subdirector de la OPP.

Todos recuperaron. Mesa señaló que en la administración central -que recibió el pasado enero un 11,34%, incluido un 4,66% de recuperación-, el incremento del salario real es de más de 3%, lo que se eleva a más de 5% si se incluyen los sectores que recibieron subas mayores, como Salud Pública, los ministerios de Defensa e Interior y la Enseñanza.

En tanto, en los entes autónomos, la recuperación también supera el 5%, mientras que en la banca estatal la recuperación fue menor, de 0,15%, señaló Mesa. Los judiciales, que también recuperaron más de 5% y tienen un acuerdo separado que supone una recuperación de 40% en todo el período de gobierno.

El ajuste. La negociación del ajuste de enero, que es uno de los temas pendientes en la negociación con el gobierno se aplicaría, en principio, según la inflación pasada más un porcentaje de recuperación asociado a la evolución del producto bruto interno. En el gobierno, como se estima que el PBI crecerá en más de 5% este año, la recuperación salarial, en base al año que cierra en septiembre, se ubicaría en el 4%, que se agrega a la inflación de 8,7% que se estima para el año para llegar al 13%, dijeron a El País fuentes oficiales.

Los números sindicales no son los mismos y apuntan a un incremento mayor, ubicado entre el 16% y 18%. Aunque no hay todavía una postura formal, la opción que barajan los sindicatos para el ajuste de enero es reclamar la inflación pasada (el Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt calcula que rondará 8,5% o 9%) más un porcentaje de recuperación (4,5% o 5%) y, además, la inflación proyectada del primer semestre de 2008 (en torno a 3%). Esta es, por ejemplo, la posición de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), que agrupa a los gremios de la Administración Central.

Ramos estimó que en la negociación con los sindicatos públicos «puede buscarse una forma que tenga en cuenta parte de la inflación pasada, parte de la estimada para 2008 y la recuperación».

Los gremios públicos afirman que el gobierno se comprometió a ajustar los salarios si la inflación superaba el techo de la estimación oficial para el ejercicio, que fue situada entre 4,5% y 6,5%. La inflación a agosto llegó a 8,22%.

Para el gobierno, en cambio, el único compromiso asumido fue que en caso de que la inflación superara la expectativa oficial, se iba a negociar la recuperación del próximo ajuste.

Según el dirigente de COFE, Joselo López, el gobierno «está haciendo todos estos esfuerzos para que haya deflación este mes» para evitar que la inflación alcance 10% y se active una disposición que establece -según la interpretación sindical- que si el IPC es de dos dígitos los salarios públicos se ajustan en forma inmediata.

En rigor la ley presupuestal de 1985 (N° 15.809) establece que si la inflación llega a dos dígitos se habilitan los ajustes cuatrimestrales.

Más paros. COFE se prepara para dar «una dura batalla» de acá a fin de año, dijo López. Ayer la asamblea de la confederación bajó a discusión de las bases la posibilidad de un paro de 48 horas en octubre. Además, COFE coordina una nueva reunión de negociación con el gobierno la próxima semana.

Por su parte, las directivas de los sindicatos de los entes se reunirán el próximo miércoles para definir la estrategia a seguir. La estrategia de COFE es acompañada por algunos sindicatos pero no tiene apoyo del sector estatal de AEBU ni de la mesa de Entes (ver recuadro).