El BCU podría ceder parte de sus reservas al gobierno central para inversiones locales.

El presidente de la entidad monetaria, Mario Bergara, informó que el posible préstamo está en estudio, y la aprobación dependerá del excedente de nivel óptimo disponible. En diálogo con En Perspectiva el economista Jorge Caumont explicó que el gobierno central debería garantizar el pago de la deuda contraída por la prestación.

(emitido a las 07.39 Hs.)

JUAN ANDRÉS ELHORDOY:
El presidente de la República, José Mujica, retomó su idea de utilizar parte de las reservas del Banco Central del Uruguay para inversiones en infraestructura y también en educación.

De todas formas, advirtió que ese paso, si se da, debe preservar la estabilidad de la autoridad monetaria. En particular, expresó que como deseo sería “notable” disponer de algún recurso para una inversión fuerte en el sistema ferroviario y para incrementar las escuelas de tiempo completo.

Mujica reafirmó que el BCU viene realizando una evaluación de su situación y aseguró que el desenlace de este planteamiento será hijo del balance que presente sin descapitalizarlo.

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JAE – Hay muchos comentarios de carácter político y técnico a raíz de las manifestaciones de Mujica. Estamos recibiendo al economista Jorge Caumont. Quizá para acercarnos al tema sea bueno primero explicar qué son los activos de reservas que, de acuerdo al último dato disponible, el BCU tiene 8.094 millones de dólares.

JORGE CAUMONT:
Por lo general, los activos de una institución, al igual que la autoridad monetaria de un país, pueden ser activos de naturaleza interna, es decir, de moneda local y activos en moneda extranjera. Los activos en moneda extranjera son considerados los activos de reservas o reservas internacionales.

JAE – En este caso está compuesto por dinero genuino y también, por ejemplo, por encajes, porque lo que obligatoriamente los bancos tienen que depositar en el BCU también se computa como activo de reserva.

JC – Es un problema de cómo se hacen los cómputos contables. En realidad, cuando el BCU recibe de un residente un depósito, en este caso un banco local, aumenta sus activos de reservas brutos –en términos brutos- y no el pasivo que contrae. Lo contrae con un residente, por lo tanto, no se “netea” a los efectos de decir: por un lado, tengo las reservas, por otro, tengo el pasivo en moneda extranjera, por lo tanto, mis reservas no subieron. Según la forma como se contabiliza lo que estaría ocurriendo es que aparentemente las reservas suben, por lo tanto, se dice que las reservas propias del BCU son relativamente menores que las que figuran en la contabilidad como activo de reserva.

JAE – El último dato disponible del 22 de marzo muestra que son de libre disponibilidad 3.650 millones de dólares aproximadamente, cuando estamos hablando de activos de reserva de 8.094.

JC – Seguramente allí aparezcan los encajes de los bancos en moneda extranjera como también otro tipo de obligaciones “neteadas”. Obligaciones del BCU con instituciones residentes o con empresas, no empresas privadas pero residentes en el país, por lo tanto, quedan esas reservas netas que serían las que estarían como activo neto de reserva del BCU.

EMILIANO COTELO:
¿Cuál es el monto entonces Juan Andrés de las reservas de libre disponibilidad?

JAE – 3.650 millones de dólares aproximadamente.

EC – No todo ese dinero puede ser utilizado por el gobierno central.

JAE – Porque hay un tope que está definido por la Carta Orgánica, es el artículo 46 que establece que “sólo podrá financiar al Poder Ejecutivo a través de la compra de títulos o valores de deuda pública”. Aparte establece un monto: “El monto en cada año no puede superar el 10% del presupuesto nacional”.

EC – ¿Y ese 10% del presupuesto nacional cuánto sería hoy?

JAE – Serían entre 750 y 950 millones de dólares.

EC – Ese dinero, lo que puede efectivamente ser utilizado por el gobierno central, de todos modos tendría la forma de un préstamo, ¿no?

JC – Yo creo que tenemos que ir un poco más allá de todo lo que hemos hablado, porque el BCU no solamente tiene pasivos en moneda extranjera con instituciones locales, también tiene pasivos en moneda local con Uruguay; con la población en general. Es decir, hay pasivos, por ejemplo monetarios, toda la emisión que nosotros usamos en nuestro sistema de pagos como parte de nuestro sistema de pagos. El sistema de pagos en Uruguay está constituido por los billetes en monedas en circulación, y por otro lado, por los cheques que a partir de los depósitos a la vista se pueden emitir para ser pagos. Los billetes de moneda en circulación es un pasivo del BCU que en cualquier momento puede ser usado por quienes tienen ese dinero, que somos todos –en nuestro bolsillo–, para comprar reservas. En ese caso el BCU puede actuar, como actúa actualmente, si es que mantiene su palabra en el sentido de evitar fluctuaciones bruscas. Fíjese que si pasa lo que pasó en el año 2002 que las reservas que eran extremadamente altas al comienzo del año terminaron siendo 660 millones de dólares a partir de 2.000 y pico de millones de dólares libre disponibilidad y tuvimos que cerrar, hacer un feriado bancario para evitar que siguiera la corrida.

JAE – Dejando de lado la discusión sobre las tasas de interés del BCU, ¿cómo es que el gobierno puede disponer de reservas del BCU para financiar obra de infraestructura? Cómo es, ¿se golpea la puerta del BCU a retirar dinero o este financiamiento se hace por otra vía, se hace por emisión de títulos, cómo es el mecanismo?

JC – Yo en realidad no podría decirle cómo es que lo quieren hacer. Lo que he escuchado es que se quiere determinar un monto óptimo de reservas –o algo por el estilo- y el excedente de ese óptimo de alguna manera encauzarlo hacia esos gastos o esas inversiones del gobierno central.

JAE – ¿Y eso cómo se hace?

JC – Recuerdo que en algún momento se hizo una represa en Uruguay con emisión de un bono.

JAE – O sea, el BCU emite un…

JC – …El BCU, hoy día, coloca las reservas en distintas inversiones. Una opción puede ser invertir con el gobierno central.

EC – O sea, el gobierno central estaría recibiendo un préstamo.

JC – Exactamente.

EC – La pregunta es ¿por qué al gobierno central le convendría ese préstamo del BCU y no endeudarse por ejemplo con un organismo multilateral? ¿Se supone que las condiciones van a ser más beneficiosas?

JC – No sé, eso depende. Yo creo que así como el BCU hoy coloca en el exterior y recibe una rentabilidad relativamente baja, puede concedérselo como una forma de colocación al gobierno central. Lo que se convenga entre ellos en términos de tasas de interés yo no sé, eso creo que no se ha discutido.

EC – No, pero la pregunta viene a propósito de por qué el presidente Mujica insiste con recurrir a estas reservas, por qué ir por este camino y no por el lado de un endeudamiento convencional.

JC – Mire, la verdad que eso yo no se lo podría decir porque eso habría que preguntárselo a Mujica. Es decir, yo creo que hay distintas alternativas de financiar lo que él quiere financiar. Una de ellas es a través del BCU obviamente, hablando siempre bajo ciertas condiciones. Lo que sí es claro es que el gobierno central una vez que se endeude con el Banco Central de alguna manera tiene que garantizar que va a repagar esa deuda. Garantizar implica una serie de compromisos tales como entrar en un fideicomiso de garantía por ejemplo.

EC – Son buenas estas precisiones porque tengo la impresión de que alguna gente puede creer que como son reservas del BCU, son de todos nosotros, el gobierno las toma, las usa, y punto. No, en definitiva toma un préstamo.

JC – Claro, son dos sujetos económicos diferentes. Yo no puedo decir voy a hacer una inversión, comprarme una casa, y voy a utilizar el dinero suyo, Cotelo. Es decir, son dos sujetos económicos diferentes, por lo tanto, si yo quiero usar sus recursos o su riqueza, lo que voy a tener que hacer primero es pedírsela prestada.

JAE – La tasa de interés que en este caso se le cobraría al Estado por tomar este préstamo, ¿es una definición política? ¿Podría ser una tasa cero que el BCU directamente le preste al Estado para que financie obras de infraestructura a tasa cero?

JC – Yo le puedo contestar esa pregunta de distintas formas. Voy a tratar de ir por el lado de qué significa el gasto en ese caso: es política fiscal. Política fiscal implica que el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Economía está tomando una determinada decisión con el financiamiento del BCU. La Carta Orgánica del BCU establece que el BCU puede decir que no; pero en ese caso se puede reunir el Comité de Política Económica –que también está previsto en un artículo de la Carta Orgánica del BCU–, tiene cuatro miembros: dos del Ministerio de Economía y dos del BCU, y donde predomina la opinión del Ministerio de Economía. Por tanto, lo que usted me está diciendo es sí el gobierno central…

JAE – …podría hacerlo.

JC – Podría hacerlo.

JAE – Sí, de todas maneras vale subrayar también que el propio presidente del BCU, el contador Mario Bergara, ya ha hablado del tema y ha dicho que efectivamente es una posibilidad que está a estudio de la autoridad monetaria. No parece haber, por lo menos a priori, un cortocircuito entre lo manejado por el presidente y lo que está analizando el BCU.

JC – Yo creo que no. Creo que estos temas que parecen “tabú” se pueden discutir perfectamente, bajo determinadas condiciones que son encaradas de manera de preservar los activos del BCU. Creo que perfectamente se pueden usar las reservas, pero como le digo bajo esas condiciones. Primero que se vea cuáles son efectivamente los activos de reserva que resultan luego de compensar por los pasivos que tiene el BCU. Una vez determinado el stock óptimo de reservas que se debe mantener, el excedente se puede prestar al gobierno central. Prestarlo de una manera bajo ciertas condiciones también, es decir, que tenga la certeza del repago.

En el camino hay otras cosas que hay que considerar, por ejemplo, quien determina el stock óptimo si es el BCU, si es el Ministerio de Economía. Creo que lo mejor sería que lo hiciese no un sujeto del BCU o un sujeto político, lo mejor sería que se nombrara a un determinado grupo de gente independiente de la situación y que se determine cuál es el stock óptimo. A partir de ahí actuar defendiendo, obviamente, al BCU y diciendo: “yo voy a prestar pero tengo determinados riesgos que pueden generar determinados impactos, por lo tanto, puedo prestar esto bajo determinadas condiciones”.

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JAE – Para completar la información sobre este tema, El Observador encara el asunto por el lado de un presidente que tuerce la voluntad del vicepresidente, en este caso del contador Danilo Astori, recuerda que…

EC – …sí, la idea la había lanzado Mujica en diciembre del año pasado pocos días después de ganar las elecciones en el balotaje del 29 de noviembre. Su propuesta despertó entonces serios reparos de Astori, del entonces ministro de Economía Álvaro García, y del presidente del BCU Mario Bergara. Sin embargo, después de asumir la Presidencia el 1º de marzo pasado las autoridades económicas se mostraron dispuestas a cumplir con esos deseos de Mujica.

Hace dos semanas, el actual ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo que todas las posibilidades están abiertas para financiar las obras de infraestructura que se propone realizar el gobierno. Incluso, como tú mencionabas recién, el propio Bergara, que continúa en el BCU y que antes se oponía, anunció, hace pocos días, que de haber excedente de un nivel óptimo, a definir, una parte de las reservas del Banco Central podría ser cedida al Ejecutivo para que Mujica cumpliera con ese tipo de obras.