El billete verde registró ayer la mayor caída diaria de noviembre. Planchado.

En efecto, el banco estatal ubicó la cotización al público al final de la jornada en $ 19,85 en la punta compradora y $ 20,45 en la punta vendedora, 15 centésimos por debajo del nivel de cierre del viernes. Esta caída diaria de la pizarra es la más pronunciada de noviembre.

Por su parte, el dólar interbancario fondo se redujo por segundo día consecutivo, esta vez un 0,74%, también el descenso más grande del mes, al operarse a $ 20,197 en promedio, el menor guarismo desde septiembre de 2008. En dicho nivel, la divisa acumula una baja mensual de 2,90%, al tiempo que el retroceso de 2009 alcanzó ya el 17,06%.

Los esfuerzos del Banco Central (BCU) y del BROU por contener el ritmo bajista sólo evitaron un descenso mayor.

El BCU adquirió un total de US$ 9,40 millones, con lo que acumula en noviembre compras por US$ 102,20 millones.

La operativa diaria total fue de US$ 20 millones.

De acuerdo a lo señalado por los operadores cambiarios consultados por El País, el circuito se presentó sumamente vendedor desde la mañana, llevando al dólar a $ 20,25 a la venta, desde el cierre del viernes de $ 20,30.

La presión fue creciendo con el pasar de las horas hasta culminar la jornada operándose a $ 20,15 en la punta vendedora.

Los agentes atribuyen esta presión bajista sobre el tipo de cambio a dos factores: uno externo y otro interno.

El primero es el debilitamiento que mostró la divisa estadounidense en los mercados internacionales, ante la publicación de datos positivos del mercado inmobiliario estadounidense.

La Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces anunció ayer que la venta de viviendas usadas en Estados Unidos aumentó un 10,1% durante octubre, a una tasa anual de 6,1 millones de unidades, comparado con la de 5,54 millones en septiembre, su mayor nivel en dos años y medio.

La caída del billete verde, considerado seguro pero menos rentable, lleva a los inversores hacia activos y monedas de mayor rendimiento para protegerse de una desvalorización del capital.

En dicho contexto, el euro llegó a tocar ayer la cota de los 1,50 dólares, para finalizar a 1,4965 dólares, un 0,69% por encima del cierre del viernes.

Por su parte, en Brasil, principal referencia de la plaza local, la divisa retrocedió un 0,23% hasta los 1,728 reales.

El otro factor que los agentes cambiarios atribuyen al fortalecimiento del peso uruguayo es el hecho de que las tasas de interés en pesos siguen muy elevadas, lo que sumado a la incesante caída del dólar, lleva a los inversores hacia títulos en moneda local para obtener mayores retornos.

No obstante, esa relación fue descartada la semana pasada por el presidente del Banco Central, Mario Bergara, en declaraciones a El País.

Bergara señaló que el diagnóstico de los analistas internacionales es que el dólar siga su tendencia a depreciarse frente a otras monedas, y que el BCU no va a ir contra los fundamentos del tipo de cambio «porque entre otras cosas no tenemos la capacidad de revertir un fenómeno internacional».

PROYECCIONES. Condicionados por la tendencia descendente del precio del dólar, los analistas privados ajustaron nuevamente a la baja, en noviembre, su estimación para fin de año y para dentro de seis meses. Los que responden a la Encuesta de Expectativas del BCU proyectaron en mediana que el tipo de cambio cerrará el año en $ 20,50, por debajo de lo que habían pronosticado en la consulta de octubre ($ 20,75), para abril esperan una cotización de $ 20,60, frente a los $ 20,65 del mes pasado.

A su vez, los expertos consideraron que dentro de un año la cotización sea de $ 21,05.