El campo argentino extendió el paro

Masivas movilizaciones populares se realizaron ayer en numerosas ciudades y en pueblos de la región agrícola argentina en apoyo a la protesta rural en demanda de una reducción de los impuestos a las exportaciones agrícolas y de una nueva política agropecuaria.
La huelga, que suspendió la comercialización de granos con destino a la exportación desde el miércoles 28 y frenó la venta de ganado vacuno para faena a partir del jueves 29, finalizaba anoche pero los dirigentes del sector decidieron extender la medida de fuerza sólo en el caso de los granos hasta el lunes 9 ante la falta de respuesta del gobierno a sus demandas.

El gobierno había anunciado el jueves pasado una serie de correcciones al sistema de retenciones móviles a las exportaciones de granos, pero la iniciativa fue considerada insuficiente e inconsulta por los productores agropecuarios.

Las nuevas medidas, publicadas ayer en el Boletín Oficial, atenúan las alícuotas impositivas cuando las cotizaciones internacionales de la soja, el trigo, el girasol y el maíz alcancen altos niveles.

No modifican sin embargo los aranceles que pagan actualmente los productores, de alrededor del 41% en el caso de la soja, el principal cultivo del país y del cual se exporta casi su totalidad. El sistema de retenciones móviles fue impuesto el 11 de marzo y desencadenó las fuertes protestas rurales.

Actos. El presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, subrayó en el acto central realizado en Armstrong, provincia de Santa Fe, la voluntad del agro de reanudar las negociaciones, pero advirtió que la protesta seguirá “el tiempo que sea necesario” si no se llega a un consenso.

“No tenemos problemas de ir a discutir”, aseguró Buzzi, quien pidió sin embargo que se respete a los productores y se dé un giro a la política del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

El dirigente de la entidad que reúne a cerca de 100.000 pequeños productores reiteró en tanto que “las políticas agropecuarias que han implementado los Kirchner son un obstáculo” para el desarrollo del país. “Pareciera que cuando decimos esas cosas (el dirigente rural Alfredo) De Angeli y Buzzi somos desestabilizadores. No somos desestabilizadores”.

Los comercios de numerosas localidades de las provincias de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos cerraron y en otros lugares se hicieron marchas y “tractorazos” en señal de apoyo para realizar un cese de actividades en el marco de la tercera huelga del sector desde que comenzó el conflicto en marzo. (El Observador y DPA)